Las Mejores Oraciones de Santa Brígida para Todo el Año

Las Oraciones de Santa Brígida, son unas cuantas oraciones que se hacen a dirigidas a la Santa Brígida, las cuales son realizadas por los miles de devotos que tiene en todo el mundo entero. En el siguiente artículo conoceremos cuáles son estas oraciones y como deben de hacerse de manera adecuada.

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Las Quince Oraciones de Santa Brígida

En Esta ocasión les vamos a presentar una serie de oraciones que van dirigidas a la Santa Brígida, para obtener su favor, ayuda y protección. Antes de realizar las oraciones les vamos a dar unas cuantas recomendaciones para que las tenga en cuenta antes de hacer las 15 oraciones de Santa Brígida. Las recomendaciones son las siguientes.

Santa Brígida llegó a recibir unos 2 juegos de oraciones de parte de nuestro señor Jesús y otro juego por parte de la Madre Santa inmaculada María. Uno de los juegos de oraciones de Jesús es rezado durante 1 año, entre tanto que el otro se reza por 12 años. De parte de María se recibió la devoción diaria a los 7 dolores.

Nuestro amado Señor y la Virgen Santa prometieron tanto por medio de la Santa Brígida de Suecia a las almas que llegaban a creer en estas oraciones, que se debe de lograr que sean muy bien conocidas por todo el mundo entero. Para esto es solicitado que estas oraciones sean divulgadas por todos.

Estas oraciones, como han llegado a ser encomendadas por el señor a Santa Brígida, deben de ser algunas rezadas por unos 12 años. En el caso de que la persona que las está haciendo fallezca antes de que se cumplan los 12 años, el señor va a aceptar estas oraciones como si se fueron hechas por completo. Si se llegan a saltar 1 o varios días justificadamente van a poder ser compensadas al final de los 12 años de rezo.

Las Recomendaciones

Antes que nada, los dirigentes católicos suelen darles a los creyentes de Santa Brígida estas 5 recomendaciones antes de hacer alguna de estas oraciones a Santa Brígida. Las mismas son las siguientes:

  • Primero

Deben de rezar antes del atardecer, si lo llegan a dejar para más tarde, después la persona puede estar muy cansado por todas las tareas realizadas en el día y es más fácil que se le olvide el rezar o que la persona se quede dormido(a).

  • Segundo

El rezo de las oraciones llega a tardar unos 25 minutos, cuanto más compenetrado llegue a estar de forma espiritual, menos tiempo va a llevar hacerlas.

  • Tercero

Se llegan a rezar las 15 oraciones cada día, es decir, en 1 día va a hacer las 15 oraciones a Santa Brígida, no 1 oración por cada día.

  • Cuarto

En el caso de que la persona que quiera hacer las oraciones de santa Brígida se encuentre enfermo de manera grave, puede llegar a rezarla otra persona que se siente al lado de la cama de la persona y el enfermo va a ir repitiendo las palabras mentalmente. Esto solamente deberá de hacerse de esta manera siempre y cuando la persona se encuentra gravemente enfermo(a).

  • Quinto

Se va a rezar ante un Crucifijo, en su defecto puede ser frente a una estampa de Jesús o también con la mente puesta en su Rostro Divino y en sus Santas Llagas.

Las Promesas

El crucificado llegó a prometer a la Santa Brígida algunos privilegios, con la única condición de que ella llegara a ser totalmente fiel a la recitación diaria del oficio Divino y que garantizaba de la misma manera a todo aquel que dijera las oraciones a santa Brígida de manera devota cada día por el tiempo de 1 año, las promesas son las siguientes:

  • Cualquiera que llegue a recitar estas oraciones, va a obtener el grado máximo de la perfección.
  • Unos 15 días antes de su muerte, va a tener un conocimiento perfecto de todos los pecados y una contrición profunda de cada uno de ellos.
  • Unos 15 días antes de su muerte el señor le va a dar su precioso cuerpo a fin de que pueda escapar del hambre eterna; además le va a dar a beber de su preciosa sangre para que no permanezca sediento eternamente.
  • Por otra parte, el señor librará del purgatorio a unos 15 miembros de su familia algunas pueden llegar a ser del pasado, otras pueden ser del presente y de la misma manera personas del futuro.
  • Unos 15 miembros de su familia van a ser confirmados y preservados en la gracia. De la misma manera que la anterior.
  • Unos 15 miembros de su familia se van a convertir a él. Igualmente, que lo anterior.
  • Cualquiera que haya llegado a vivir en un estado de pecado mortal por más de 30 años, sin embargo, suele recitar o tiene la intención de recitar algunas de estas oraciones a santa Brígida de manera devotamente, Yo, el Señor le perdonaré todos sus pecados.
  • Si ha llegado a vivir haciendo su propia voluntad en el transcurso de toda su vida y se encuentra por morir sin que la persona tenga el pleno conocimiento de esto, prolongaré su existencia para que se confiese bien (una confesión de vida)
  • Va a obtener todo lo que pida a Dios y también a la Santísima Virgen.
  • En cualquier parte donde se encuentre diciendo las oraciones, o donde se lleguen a decir, Dios va a estar presente con su gracia.
  • Todo aquel que llegue a enseñar estas oraciones a otras personas, va a ganar incalculables méritos y su gloria va a ser mayor en el cielo.
  • Por cada vez que se lleguen a recitar estas oraciones a santa brígida, se va a ganar unos 100 días de indulgencia.
  • La persona se va a liberar de la muerte eterna. (es decir no se condenará)
  • Va a gozar de la promesa de que va a ser contado de entre los bienaventurados del cielo.
  • Va a ser una persona que será defendida por el señor contra las tentaciones del mal.
  • Será un ser preservado y guardado en sus 5 sentidos.
  • Será preservado de una muerte repentina.
  • Cristo va a colocar su cruz victoriosa ante él para que venza a todos sus enemigos. (Esto incluye a Satanás y a sus huestes).
  • Antes de su muerte va a venir con la amada Madre de Jesús, la Santísima Virgen Inmaculada.
  • Va a ser recibido muy complacido y va a ser conducido a los gozos eternos. Y habiéndolo llevado a ese lugar, le voy a dar de beber de la fuente de mi divinidad; cosa que no voy a hacer con los que no hayan recitado todas mis oraciones.
  • Se le va a asegurar que será colocado junto al Supremo Coro de los Santo Ángeles del cielo.

Oraciones

Antes de comenzar, de debe de invocar a la Santa Brígida para que les ayude.

Señal de la Cruz

Te pedimos que vengas Espíritu Santo de Dios, y que llenes todos los corazones de tus verdaderos fieles y que enciendas en ellos el fuego eterno de tu gran amor. Te pedimos que envíes, oh señor mío, a tu santo espíritu y todo va a ser creado de nuevo y será igualmente renovado sobre la faz de la tierra.

Oremos

¡Oh, Dios!, que llegaste a instruir a todos los corazones de tus fieles con la verdadera Luz de tu Espíritu Santo, por lo que te pido que me concedas que, animado y también guiado por este mismo Espíritu, puedan aprender a obrar de manera recta en todo momento y que llegue a gozar de la Dulzura del Bien de tus Divinos Consuelos. Por el Cristo, nuestro Señor. Amén.

Santa Brígida

La Santa Brígida es una de las mujeres que recibió de parte de nuestro señor Jesús una serie de oraciones para que fueran extendidas por todo el mundo entero.

Oración

Oh santa Brígida, en este día te rogamos que alcances a todos tus siervos hasta el señor, que le otorgues la perseverancia todos los días para poder rezar todas y cada una de estas oraciones por las Llagas Santas de Cristo. Te pedimos que traigas de su Misericordia Divina el privilegio de poder meditar en ellas y que se aproveche su reflexión espiritualmente.

Te pedimos que intercedas ante Dios para que cada uno de sus hijos disfruten con gran gozo de todas y cada una de las promesas que llegan a contener, por medio de la meditación de la Santa Madre. 

¡Oh, Dios!, que llegaste a instruir a todos los corazones de tus fieles con la verdadera Luz de tu Espíritu Santo, por lo que te pido que me concedas que, animado y también guiado por este mismo Espíritu, puedan aprender a obrar de manera recta en todo momento y que llegue a gozar de la Dulzura del Bien de tus Divinos Consuelos. Por el Cristo, nuestro Señor. Amén.

Al finalizar se va a realizar el rezo de 1 Padre Nuestro, 10 Ave María y 1 Gloria para concluir con las oraciones de Santa Brígida. Al igual que un Credo al Sagrado Corazón de Jesús, siempre y cuando haciendo un acto de Fe.

Todas las Oraciones, Todos los Días, Cada día las 15 Oraciones

Para que se lleguen a cumplir las promesas, se tienen que llegar a rezar las 15 oraciones todos los días por el lapso de 1 año completo. No se debe de llegar a faltar. Si llegase a faltar por alguna sola vez, se va a perder los privilegios a pesar de que vayan a terminando en el mes 12, si ¿se saltaron un día? ¡No sirve! Tienen tiempo, en caso de olvido, después de las 12:00 de la noche, hasta la madrugada, antes del alba.

Por lo que se va a tener que comenzar a rezar las oraciones de santa Brígida nuevamente por el año completo. En el transcurso del año completo se llegan a rezar unas 5.475 oraciones de Santa Brígida.

Algo Importante Antes de Comenzar

Muchos aconsejan que deben de solicitar ayuda a los parientes que están en el purgatorio, ya que ellos se encuentran muy interesados en que usted persevere. Tengan en cuenta que los demonios siempre van a estar pendiente de que fracasen.

Oración Inicial

Oh mi señor Jesús, ahora lo que deseo rezar es la oración del Señor unas 7 veces junto con el amor con que Tú santificaste esta oración en tu Corazón. Recíbela de mis labios hasta tu Sagrado corazón. Mejórala y también complétala para que le brinde tanto el honor y la felicidad a la Trinidad en la tierra como Tú lo llegaste a garantizar con esta oración. Que esta se logre derramar sobre tu santa y misericordiosa humanidad para la glorificación de todas tus heridas dolorosas y la preciosa Sangre que llegaste a derramar de ellas. Amén

La Circuncisión

Primero que nada, antes de comenzar con la oración se debe de hacer el Padre Nuestro, el Avemaría y la Gloria. Ahora se procede con la oración:

Padre Eterno, a través de las inmaculadas manos de María y también del Sagrado Corazón de Jesús, en este día te ofrezco las primeras heridas, los primeros dolores y de la misma manera el primer derrame de Sangre como especie de expiación de los pecados de mi infancia y de toda la humanidad, como especie de protección contra el primer pecado mortal, en especial entre mis parientes.

La Agonía de Jesús en el Huerto de los Olivos

Primero que nada, antes de comenzar con la oración se debe de hacer el Padre Nuestro, el Avemaría y la Gloria. Ahora se procede con la oración:

Padre Eterno, a través de las manos de maría la inmaculada y del Sagrado Corazón de Jesús, en este momento te ofrezco el intenso sufrimiento del Corazón de tu hijo amado Jesús en el Huerto de los Olivos y que cada una de las gotas de sudor de sangre como la expiación de todos mis pecados del corazón y también de los de toda la humanidad, como la protección contra tales pecados y para que se llegue a extender el amor divino y el fraterno.

La Flagelación

Primero que nada, antes de comenzar con la oración se debe de hacer el Padre Nuestro, el Avemaría y la Gloria. Ahora se procede con la oración:

Oh Padre Eterno, a través de las manos inmaculadas de tu santa María y del Sagrado Corazón de Jesús, te ofrezco las muchas y miles de heridas, los terribles dolores y también la preciosa sangre de la flagelación como una clase de expiación de todos mis pecados de la carne y de la misma manera los de toda la humanidad, como una protección contra tales pecados y por la preservación de la inocencia, en especial entre todos mis parientes.

La Coronación de Espinas

Primero que nada, antes de comenzar con la oración se debe de hacer el Padre Nuestro, el Avemaría y la Gloria. Ahora se procede con la oración:

Oh Padre Eterno, a través de las manos inmaculadas de la Virgen María y del Sagrado Corazón de Jesús, en este día te ofrezco las heridas, al igual que los dolores y también la preciosísima sangre de la sagrada cabeza de tu hijo amado Jesús después de la coronación de espinas, como parte de la expiación de todos mis pecados del espíritu y también los de toda la humanidad entera, tanto pasado, presente y futura, como especie de protección contra dichos pecados y para que se llegue a extender el reino de Cristo en toda la tierra.

Cargando la Cruz

Primero que nada, antes de comenzar con la oración se debe de hacer el Padre Nuestro, el Avemaría y la Gloria. Ahora se procede con la oración:

Oh mi gran Padre Eterno, a través de las manos inmaculadas de la Virgen María y del Sagrado Corazón de Jesús, en este día te ofrezco los sufrimientos en el camino a la cruz, en especial lo que es la santa herida en su hombro y por la preciosa sangre como especie de expiación de mi negación de la cruz y también de toda la humanidad entera, todas mis protestas contra tus planes grandes y divinos y todos los demás pecados de palabra, como una clase de protección contra dichos pecados y para un gran y verdadero amor a la cruz.

La Crucifixión de Jesús

Primero que nada, antes de comenzar con la oración se debe de hacer el Padre Nuestro, el Avemaría y la Gloria. Ahora se procede con la oración:

Oh mi Dios y Padre Eterno, por medio de las santas manos inmaculadas de la virgen María y del Sagrado Corazón de Jesús, en este día te ofrezco a Tu Hijo en la cruz, cuando lo llegaron a clavar y lo levantaron, por las heridas en sus manos y también en sus pies y los 3 hilos de la preciosa sangre que él derramó en ese lugar por todos nosotros, por las extremas torturas del cuerpo y las del alma.

Su muerte preciosa y por su renovación no sangrienta en todas las santas misas realizadas en la Tierra, como parte de la expiación de todas las heridas contra los votos y contra las normas dentro de las Órdenes, como una reparación de todos mis pecados y los de todo el mundo entero, por los enfermos y por los moribundos.

Por todos los santos sacerdotes y por los laicos, por las intenciones del Santo Padre por la restauración de las familias de tus hijos cristianos, para el fortalecimiento de la gran Fe, por nuestro país y también por toda la unión de todas las naciones en Cristo y en su Iglesia, así como de la misma manera por la diáspora.

La Llaga del Costado de Jesús

Primero que nada, antes de comenzar con la oración se debe de hacer el Padre Nuestro, el Avemaría y la Gloria. Ahora se procede con la oración:

Oh Padre Eterno, te pido que aceptes como dignas, por las necesidades de la Santa Iglesia y también como parte de la expiación de los pecados de toda la humanidad entera, la preciosa sangre y el agua que llegó a emanar de la herida de su costado del Sagrado Corazón de Jesús.

Sé misericordioso para con todos nosotros. ¡Sangre de Cristo, el último contenido precioso de su Sagrado Corazón, te pido que me laves de todas mis culpas del pecado y de las de los demás! ¡Agua del costado de Cristo; por favor lávame de forma completa de las penitencias del pecado y llega a extinguir las llamas del Purgatorio para mí y también para todas las almas del Purgatorio! Amén.

Oraciones

Antes de comenzar, de debe de invocar a la Santa Brígida para que les ayude.

Señal de la Cruz

Te pedimos que vengas Espíritu Santo de Dios, y que llenes todos los corazones de tus verdaderos fieles y que enciendas en ellos el fuego eterno de tu gran amor. Te pedimos que envíes, oh señor mío, a tu santo espíritu y todo va a ser creado de nuevo y será igualmente renovado sobre la faz de la tierra.

Oremos

¡Oh, Dios!, que llegaste a instruir a todos los corazones de tus fieles con la verdadera Luz de tu Espíritu Santo, por lo que te pido que me concedas que, animado y también guiado por este mismo Espíritu, puedan aprender a obrar de manera recta en todo momento y que llegue a gozar de la Dulzura del Bien de tus Divinos Consuelos. Por el Cristo, nuestro Señor. Amén.

Al finalizar se va a realizar el rezo de 1 Padre Nuestro, 10 Ave María y 1 Gloria para concluir con las oraciones de Santa Brígida.

Primera Oración

¡Oh, mi amado Jesús mío!, ¡oh, mi eterno Dios para los que te amamos!, ¡oh, de Gozo Supremo, que llega a superar toda clase de gozo y de deseo!, ¡oh, Salvación y también esperanza nuestra!, infinitas pruebas nos has dado de que tu mayor deseo es llegar a estar en todo momento siempre con nosotros, y fue este gran sublime Deseo, ¡oh, Bendito Amor!, el que te llevó a tener que asumir la naturaleza humana.

¡Oh, Verbo Encarnado!, recuerda toda aquella Santa Pasión que llegaste a abrazar por todos nosotros para poder cumplir el Divino Plan de Reconciliación de Dios con su criatura. Recuerda, Señor, tu última cena, cuando estabas rodeado de todos tus discípulos y luego de haberles llegado a lavar los pies, les disteis tu Precioso Cuerpo y tu Sangre. Recuerda igualmente cuando tuviste que consolarlos al anunciarles tu próxima Pasión. Amén.

Al finalizar se va a realizar el rezo de 1 Padre Nuestro, 10 Ave María y 1 Gloria para concluir con las oraciones de Santa Brígida.

Segunda Oración

¡Oh, Salud y gran alimento de mi alma, ¡la libertad Verdadera de los ángeles y también de los santos!, ¡el Paraíso de las Delicias!, recuerda el Horror y también la Tristeza que llegaste a sufrir, camino del lugar en donde te aguardaba una cruz, unos 4 clavos y los verdugos, cuando toda esa gran cantidad de turba se apretujaba a tu paso y te golpeaba y te insultaba de manera impunemente, haciéndote víctima de las más espantosas crueldades del mundo.

Sin embargo, más te dolía su ingratitud que los mismos golpes que te infligían, pues era precisamente por ellos y también por todo el Género del Humano, que llevabas aquella gran Cruz sobre tus hombros que ya estaban destrozados por los golpes.

Por todos aquellos grandes tormentos y los ultrajes, y por la gran cantidad de blasfemias proferidas en contra de tu vida, te ruego mi Dios, ¡oh, Dueño de mi alma!, que me liberes de todos mis enemigos, tanto visibles como los invisibles, y que bajo tu gran protección logre tal clase de perfección y de santidad que merece entrar contigo en tu Reino. Amén.

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Al finalizar se va a realizar el rezo de 1 Padre Nuestro, 10 Ave María y 1 Gloria para concluir con las oraciones de Santa Brígida.

Tercera Oración

¡Oh, dueño de mi existencia!, tu, que, llegando a ser el creador de todo el universo, del cielo y también de la tierra, de los ángeles y también de los hombres, a quien nada puede llegar a abarcar ni tampoco a limitar, y que todo lo envuelves y lo sostienes con tu poder amoroso, pero te dejasteis matar por tu obra maestra, el Hombre, para poder justificarlo ante ti mismo.

Recordad cada uno de los dolores sufrido, al igual que cada uno del os tormentos soportado por amor a nosotros, cuando los mismos judíos con grandes clavos llegaron a taladrar tus manos Sagradas al igual que tus pies.

¡Qué escena espantosa se llegó a producir cuando, con una indescriptible crueldad, tu Cuerpo llegó a tener que ser estirado sobre la misma Cruz para que tus manos y tus pies pudiesen llegar hasta los agujeros que habían sido previamente abiertos en el madero!

¡Con cuánta cantidad de furia se agrandaron aquellas Heridas! ¡Cómo llegaron a agregar dolor al dolor cuando tenían que estirar tus miembros sagrados de manera violenta en todas las direcciones!, ¡oh, el Varón de Dolores!

Recuerda cuando tus músculos y tus tendones estaban siendo estirados sin ninguna clase de misericordia, tus venas se llegaban a romper, tu piel virginal se estaba desgarrando de manera horrible y tus huesos eran dislocados cada uno de ellos. ¡Oh, el Cordero Divino!, en la memoria de todo lo ocurrido en esa Colina del Gólgota, te pido que me concedáis la Gracia de amarte y de honrarte cada día de mi vida más y más. Amén.

Al finalizar se va a realizar el rezo de 1 Padre Nuestro, 10 Ave María y 1 Gloria para concluir con las oraciones de Santa Brígida.

Cuarta Oración

¡Oh, Divino Mártir de Amor!, ¡oh, el gran Médico Celestial!, que te dejaste suspender en la Cruz del calvario para que, por tus Heridas, las nuestras fueran sanadas. Recuerda cada una de aquellas Heridas y de la tremenda debilidad de todos tus miembros, que llegaron a ser distendidos hasta tal punto que nunca ha habido dolor parecido al tuyo mi señor.

Desde la Cabeza hasta los Pies eras todo Llaga, todo Dolor, todo Sufrimiento; eras una especie de masa rota y sanguinolenta. Y a pesar de todo esto llegaste, para sorpresa de tus verdugos, a suplicar al padre eterno, por el perdón para todo ellos diciéndole:

¡Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen!

¡Oh, Cristo Bendito!, en memoria de esta gran Misericordia que llegaste a tener ya que muy bien pudiste haber lanzado todo aquel mundo malvado a los abismos profundos e infernales con un solo Acto de tu Poderosa Voluntad, por aquella tan enorme Misericordia que llegó a superar a tu justicia divina, te pido que me concedas una clase de contrición perfecta y también la remisión total de todos mis pecados, desde el primero hasta el último, y que nunca vuelva a ofenderte. Amén.

Al finalizar se va a realizar el rezo de 1 Padre Nuestro, 10 Ave María y 1 Gloria para concluir con las oraciones de Santa Brígida.

Quinta Oración

¡Oh, Santo Jesús!, ¡oh, eterno esplendor!, recuerda cuando estabas contemplando la luz de tu Divinidad para las almas de los predestinados, que iban a ser rescatados por los Méritos de tu sagrada pasión. Igualmente, vistes toda aquella tremenda gran cantidad de multitud que iba a ser condenada por todos sus pecados.

¡Cuánto te quejaste por ellos! Te compadeciste, ¡oh, Buen Jesús!, hasta de todos aquellos réprobos, de todos los desafortunados pecadores que no se iban a limpiar y lavar con tu preciosa sangre ni tampoco se alimentarán con tu carne eucarística.

Por tu compasión Infinita y también piedad, y acuérdate de tu promesa al buen ladrón que estaba arrepentido, al decirle que en aquel mismo día él iba a estar contigo en el Paraíso, ¡oh, Salud y Alimento de nuestra alma!, te pido que me muestres esta misma misericordia en la Hora de mi partida. Amén.

Al finalizar se va a realizar el rezo de 1 Padre Nuestro, 10 Ave María y 1 Gloria para concluir con las oraciones de Santa Brígida.

Sexta Oración

¡Oh, mi amado Rey y deseado por todo mi corazón!, te pido que te acuerdes del dolor que sufristeis cuando, estabas desnudo y como un criminal común y corriente, que fue colgado en la cruz del calvario. ¡Cómo te dolió ver que tus propios familiares y amigos desertaban! Sin embargo, en ese lugar se encontraba tu amada madre y también tu Discípulo amado Juan, que siempre permanecieron contigo hasta tu último suspiro, no llegando a importarle que su naturaleza humana estuviera desmayando.

Y, para colmo de tu amor tan enorme por todos nosotros, nos hicisteis aquel regalo más precioso: ¡nos distes a María como a nuestra Madre! ¡Cuánto te debemos, oh Salvador nuestro, por este gran y Sublime Regalo! Solo tuviste que decir a María: “¡Mujer, he aquí a tu hijo!”, y a tu discípulo Juan: “!He aquí a tu Madre!”.

Te pido, ¡oh, Rey de la Gloria!, por la gran espada de dolor que llegó a atravesar el alma de tu santa madre inmaculada, que te compadezcas de mí en todas mis aflicciones y también en mis tribulaciones, tanto los corporales como los espirituales, y que me llegues a asistir en cada clase de prueba, en especial en el momento de mi partida en este mundo. Amén.

Al finalizar se va a realizar el rezo de 1 Padre Nuestro, 10 Ave María y 1 Gloria para concluir con las oraciones de Santa Brígida.

Séptima Oración

¡Oh, Rey de Reyes y Señor de Señores!, ¡Fuente de gran Compasión que nunca jamás se llega a agotar!, te pedimos que recuerdes cuando llegaste a sentir toda aquella sed tremenda por las almas, que te llevó a exclamar desde la Cruz: “¡Tengo Sed!” Sí, únicamente no tenías una sed física, sino que también una sed insaciable por la salvación de toda la humanidad.

Por este mismo gesto de Amor por todos nosotros, te pido, ¡oh, gran Prisionero de nuestro amor!, que llegues a inflamar todo mi corazón con el enorme deseo de ir en todo momento a la perfección en todos mis actos, que quites de mi toda la concupiscencia de la carne y de los deseos de los placeres mundanos de este mundo. Amén.

Al finalizar se va a realizar el rezo de 1 Padre Nuestro, 10 Ave María y 1 Gloria para concluir con las oraciones de Santa Brígida.

Octava Oración

¡Oh, frecuente Dulzura de tus hijos!, ¡oh, Deleite cotidiano de nuestro espíritu!, por el gusto tan amargo de aquella hiel y del vinagre que te llegaron a dar a probar en vez de agua, para poder aplacar tu Sed física, te pido que calmes mi sed por tu Vivificadora Sangre y también mi hambre por tu Carne Redentora, ahora y por siempre, y que nunca me falten en el momento de mi partida de este mundo. Amén.

Al finalizar se va a realizar el rezo de 1 Padre Nuestro, 10 Ave María y 1 Gloria para concluir con las oraciones de Santa Brígida.

Novena Oración

¡Oh, Jesús, de gran Virtud Real y de enorme Gozo del alma!, te pido que te acuerdes del Dolor que llegaste a sentir, cuando te encontrabas sumergido en un gran Océano de Amargura, al acercarse la Muerte. Insultado y también ultrajado por los verdugos, levantaste tu voz y clamaste fuertemente que habíais llegado a ser abandonado por el Padre Celestial, diciéndole:

“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”

Por toda aquella Angustia que llegaste a padecer en ese tiempo final de tu Pasión, te pido y te ruego, ¡oh, mi Salvador!, que no me abandonéis ni me desampares en el transcurso de los terrores y dolores de mi partida de este mundo. Amén.

Al finalizar se va a realizar el rezo de 1 Padre Nuestro, 10 Ave María y 1 Gloria para concluir con las oraciones de Santa Brígida.

Décima Oración

¡Oh, amado Jesús!, que eres el Principio y el Fin de todo lo creado, de la Virtud, eres la Luz y la Verdad, por favor acuérdate de que por causa de los humanos fuisteis sumergido en un Abismo de Penas, llegando a sufrir un Dolor en todo tu Santo Cuerpo.

En consideración a la enormidad de mucha Llaga que te hicieron las personas en ese tiempo tanto hombres como mujeres, enséñame a poder guardar por amor puro a ti, todos tus Mandamientos, que son el verdadero Camino de tu Divina Ley, amplio y muy agradable para todos aquellos que te aman. Amén.

Al finalizar se va a realizar el rezo de 1 Padre Nuestro, 10 Ave María y 1 Gloria para concluir con las oraciones de Santa Brígida.

Undécima Oración

¡Oh, Jesús mío, el Abismo Insondable de Misericordia!, te pido, en la memoria de tus Heridas, las cuales llegaron a penetrar hasta la Médula de tus Huesos y hasta lo más hondo de tu Ser, ¡que me apartes para siempre del pecado de este mundo!, ¡que no te llegue a ofender más! Reconozco con gran bochorno que soy un pecador y que te he ofendido en muchas ocasiones ¡tantas veces! que tengo miedo de que tu Divina Justicia me condene.

No obstante, me acerco presurosamente a tu eterna Misericordia para que me escondas urgentemente en tus llagas preciosas. Y de esa forma, ocultado de tu indignado Rostro, pueda tu Amante Corazón una vez más lograr lavar todas mis culpas con tu preciosa Sangre Liberadora. De esta manera, Redentor mío, tu enojo y tu indignación terminaran rápidamente. ¡Gracias, mi amado Señor! Amén.

Al finalizar se va a realizar el rezo de 1 Padre Nuestro, 10 Ave María y 1 Gloria para concluir con las oraciones de Santa Brígida.

Duodécima Oración

¡Oh, mi amado Jesús, la Eterna Verdad, el Símbolo de la Perfecta Caridad y también de la Unidad!, te imploro que te acuerdes de toda aquella gran multitud de laceraciones, de todas aquellas heridas que te llegamos a hacer la humanidad pecadora entera que quieres salvar. Estabas hecho muy adolorido, enrojecido por tu sangre propia.

¡Qué gran e intenso Dolor llegaste a padecer en tu Carne Virginal por el gran amor que nos tienen a toda la humanidad entera!, ¡oh, Dios de infinita dulzura! ¿Qué puedes hacer que no hayas ya hecho por todos nosotros tus hijos? La verdad es que nada falta, todo lo has cumplido.

Ayúdame, ¡oh, Señor!, a tener en todo momento presente ante los ojos de mi espíritu un recuerdo de tu Pasión, para que el Fruto de todos tus sufrimientos se pueda ver continuamente renovado en el interior de mi alma y para que tu amor se pueda agrandar en cada ocasión más y más en lo más profundo de mi corazón, hasta que logre llegar aquel día feliz en que te vea en el Cielo y sea Uno contigo, que eres el gran Tesoro y la Suma Total de todo el gozo y la bondad. Amén.

Al finalizar se va a realizar el rezo de 1 Padre Nuestro, 10 Ave María y 1 Gloria para concluir con las oraciones de Santa Brígida.

Décima Tercera Oración

¡Oh, Dulce Consuelo de mi alma, ¡el Maravilloso Liberador, el Rey Inmortal y también Invencible!, recuerda cuando, llegaste a inclinar tu cabeza, que se encontraba toda desfigurada por los mismos golpes y maltratos que recibiste, la Sangre y el polvo pegadas a tu cuerpo por el camino que recorriste, y que finalmente exclamaste: “Todo está consumado”… Toda tu fuerza, mental y también física, se llegó a agotar completamente.

Por este enorme Sacrificio y también por las angustias y los tormentos que llegaste a padecer antes de morir, te pido, ¡oh, Buen Jesús!, que llegues a tener misericordia de mí en el momento de mi partida, cuando mi mente se encuentre tremendamente perturbada y que mi alma esté sumergida en las muchas inquietudes y las angustias. Que no llegue a temer a nada, que te tenga a ti a mi lado y dentro de todo mi ser. Amén.

Al finalizar se va a realizar el rezo de 1 Padre Nuestro, 10 Ave María y 1 Gloria para concluir con las oraciones de Santa Brígida.

Décima Cuarta Oración

¡Oh, mi Jesús doliente!, ¡oh, la incomprensible segunda Persona de la Trinidad, el Esplendor y la Figura de Su Esencia!, te pido que recuerdes cuando con enorme voz llegaste a entregar tu alma al Padre Celestial que está en el cielo, diciéndole:

“¡Padre, en Tus Manos encomiendo mi espíritu!”

Tu Cuerpo estaba ya muy despedazado y tu Corazón estaba destrozado, sin embargo, tus entrañas de Misericordia llegaron a quedar abiertas para poder redimirnos. De esa manera, expiraste, ¡oh, Amor Infinito!

Por tu muerte dolorosa te suplico, ¡oh, Rey de Santos y Ángeles!, que me llegues a confortar y ayudes a resistir al mundo con sus errores, al mismo satanás con las perfidias y a la carne con sus vicios, para que, de esa manera, muerto a los enemigos de mi alma, pueda vivir solamente para ti.

Por eso te pido, ¡oh, Dulce Redentor y mi eterno Salvador!, que al momento de mi partida recibas a mi pobre alma desterrada, que regresa a ti. Amén.

Al finalizar se va a realizar el rezo de 1 Padre Nuestro, 10 Ave María y 1 Gloria para concluir con las oraciones de Santa Brígida.

Décima Quinta Oración

¡Oh, gran Vencedor de la Muerte!, ¡la Vid Verdadera y Fructífera!, te pido que recuerdes aquel torrente de Sangre que llegó a brotar de cada Parte de tu cuerpo bendito, igual que la uva que es exprimida en el lagar.

Desde el lugar de la Flagelación y por medio de las calles de Jerusalén, por toda aquella Vía Dolorosa hasta la llegada a la Colina Sagrada, tu sangre que fue derramada llegaba a escribir las Bellas Páginas de la Historia del Corazón que más nos ama a todo el mundo entero…

¡El Tuyo! Recuerda cómo la Tierra, agradecida, sin embargo, a su vez espantada, llegaba a recibir tu preciosa sangre. Toda la Naturaleza, de espanto temblaba, y los cielos se llegaban a estremecer; los Ángeles y hasta los mismos demonios se sorprendían ante toda ¡aquella increíble escena! ¡Todo un Dios que moría! ¿Qué era todo aquello que estaba sucediendo? ¿Qué era lo que pasaba? Aquel primer viernes Santo, ¡oh, Jesús!, ¡abrías el Cielo para la Humanidad pecadora!

Por esta Amarga Pasión y también por la Efusión de tu Divina Sangre, te suplico, ¡oh, Dulcísimo Jesús!, que recibas mi alma cuando se encuentre sufriendo en la agonía de mi partida de este mundo. Amén.

Al finalizar se va a realizar el rezo de 1 Padre Nuestro, 10 Ave María y 1 Gloria para concluir con las oraciones de Santa Brígida.

Algunas Interrogantes

Estas son algunas de las interrogantes que muchas personas se llegan a hacer generalmente, por lo que los mostraremos y responderemos para que tengan una idea de qué es lo correcto y que no se debe de hacer.

  1. ¿Puedo llegar a esperar ciertos o muchos años hasta el final de mi vida para poder empezar a rezarlas y de esa manera tener que evitarme los 12 años?

Respuesta: No

  1. ¿Puedo llegar a esperar estar afectado por cierta clase de enfermedad terminal, para poder empezar a rezarlas y de esa manera lograr evitarme los 12 años?

Respuesta: No

  1. Si por casualidad olvido o por otro motivo, llegan a pasar las 12 de la noche, ¿Se considera ese día ya como perdido?

Respuesta: Se puede llegar a extender el plazo hasta el día siguiente, antes de que ocurra el alba, válido para el día anterior. Claro está que lógicamente se debe volver a rezar durante el día para el día correspondiente. Esta clase de extensión se puede usar todas las veces que sea necesaria.

  1. ¿Cuáles son las denominadas “Causas Justificadas”?

Respuesta: Por el simple olvido de 1 o 2 días, quizás por cierto acontecimiento familiar o también laboral. En caso de accidente o de una enfermedad que llegue a significar gravedad o inconciencia, se puede llegar a recuperar ese plazo al final, aquí se justifica que pueda ser un plazo mayor.

Cuando la persona se encuentre ya en un estado de salud mejor, puede pedirle a alguien que las rece en voz alta y ella va a ir repitiendo de forma mental las oraciones. Lo que no es válido es tener que rezar 2 meses, dejar 1, rezar otros 6, dejar 3, ahí sí es verdad que no sirve.

Advertencia

Las personas no deben de llegar a pensar que se puede vivir como se quiere y desea, así como así y que estas oraciones tienden a ser una clase de garantía para poder ir al cielo. Se debe de vivir con Dios con toda clase de sinceridad entre tanto que se reza todas y cada una de estas oraciones y de ahí para adelante.

Debido a que el alma que piensa que puede llegar a ser mucho más lista que la luz del mismo Dios, se va a llevara una gran sorpresa de manera incómoda y desagradable cuando ocurra el momento de tener que seguir su camino propio. No se debe de olvidar que Dios puede penetrar los corazones en cada momento. Dios siempre nos escucha y nos ve.

Oración Final

Esta es la oración que se realiza al final de haber hecho todas las oraciones anteriores. La oración final de santa Brígida es la siguiente:

¡Oh, mi Dulce Jesús!, hiere mi corazón con el propósito de que mis lágrimas de amor y mi penitencia me funcionen de pan, tanto de día como de noche. Conviérteme enteramente, ¡oh, mi Señor!, a ti.

Haz que mi corazón llegue a ser tu habitación perpetua y que mi conversación te sea agradable. Que el fin de mi vida te sea de tal suerte loable que, luego de mi partida de este mundo, pueda llegar a merecer tu paraíso y alabarte para siempre en el cielo con todos tus Santos. Amén.

Sea por siempre bendito y alabado mi amado señor Jesús, que con su Sangre nos llegó a redimir. Esto lo va a repetir unas 3 veces.

Hermanos en Cristo

Existe un momento en la Pasión que es muy desconocido y muy penoso para el mismo señor Jesús, por lo que muchos deben de reflexionar sobre todo esto y cuando puedan llegar a rezar el Padrenuestro acompañando a Cristo en ese momento tan doloroso y triste. Esto no debe de llegar a ser incluido en el rezo cotidiano de las oraciones de santa Brígida ya que no pertenece a ellas.

Cuando Jesús llega al Gólgota, a las 11:45 horas., se encuentra tan pálido, tan destrozado, como también tan ensangrentado, que daba pena verlo. Lo llegan a tirar al suelo y se comienzan a burlar de Él, diciéndole:

“Rey de los Judíos, deja que Construyamos tu Trono”

Sin embargo, Él mismo se pone sobre la cruz donde le iban a tomar las medidas para los soportes de los pies y de las manos. Después de esto lo van a conducir a unos 70 pasos al norte, a una especie de hoyo en la roca, lo tienden a tirar allí y Jesús gime de dolor por la misma caída.

Lo dejan en ese lugar por un buen tiempo, entre tanto que se van haciendo los preparativos para su crucifixión. Es ahí, durante ese momento desolador, en el hoyo de la piedra, donde se les pide que lo acompañen con sus oraciones.

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