San Álvaro de Córdoba: Origen, etimología y Santoral

San Álvaro fue un devoto del cristianismo que pronto se convirtió en Domínico, se caracterizó por predicar en muchos lugares la palabra de Jesús, conoce toda su historia y las acciones que llevó a cabo leyendo el presente artículo.San Alvaro

San Álvaro

Es considerado uno de los Santos Españoles más emblemáticos y uno de los pocos nacidos en esa región, específicamente en la ciudad de Córdoba  en el año 1360, fue llamado en el bautizo Álvaro López de Córdoba y Carrillo, sus padres fueron, Martín López de Córdoba y de Sancha Alonso Carrillo, recibió su primer sacramento en la Iglesia de San Nicolás de la Villa.

Es conocido como “Fray Álvaro” y también como “Beato Álvaro de Córdoba”, también en la comunidad católica romana como “fra. Alvarus Zamorensis” (Álvaro Zamorano) y en su ciudad natal sencillamente como “San Álvaro”.

Este gran dominico también predicó en regiones Italianas y Francesas (Aunque en este país no hay comprobación de que haya predicado) Fue director espiritual del Reino de España asignado en la ciudad de Córdoba por Orden de la Reina catalina, quien le asignó la función de ser el preceptor de su hijo Juan II.

Biografía

Desde muy joven y antes de cumplir los 10 años ingresó a la Orden de Predicadores, en el año 1368 realizaba actividades de confesor, incluso recibía exclusivamente a la Reina Catalina de Lancaster y a su hijo el futuro Rey de Castilla Juan II, quien posteriormente fue su seguidor.

Sus actividades favoritas eran la peregrinación y desde joven se dedicó a  diversas actividades de tipo pastoral, también le encantaba leer y estudiar, expresaba en sus acciones un intenso amor hacia las otras personas, tamaño que eligió dedicarse de lleno al sacerdocio ingresando al Convento de San Pablo de la Orden de Santo Domingo en la capital cordobesa.

Logro documentarse y ser un gran profesor de Arte y teología, profundizar en los contenidos de las sagradas escrituras, tuvo muchos seguidores jóvenes e incluso mayores en su edad, que diariamente  lo escuchaban y admiraban por su sabiduría que tenía con respecto a la palabra santa.

Los historiadores dedicados al estudio de los Dominicos, establecen que San Álvaro. Era una persona consagrada a la piedad, al estudio y la enseñanza de las bondades de Dios, recibió el título de maestro en Teología en la ciudad de Salamanca, entre sus seguidores era considerado un sabio y un valiosos y eminente profesor.San Alvaro

Peregrinación

Durante una de sus peregrinaciones que realizaba en el año 1419, San Álvaro quedó asombrado y cautivado por el camino al Calvario que recorrió Jesús durante el vía crucis, toda esta situación de agonía y sufrimiento le hizo reflexionar tanto que lo inspiraron a formar entre sus alumnos grupos de conversaciones referentes a este tema,

La inspiración y el impacto que causó Jesucristo en su vida le permitió construir y llevar cabo en las afueras de Córdoba el Convento de Scala Coeli, donde a través de diversos oratorios se llevaba a cabo una representación oral y física del “Vía Crucis” de Jesús.

Cuando regresó a España en el año 1422, San Álvaro era considerado un gran sabio de la teología y maestro de las enseñanzas, esta fama permitió que la Reina Catalina de Lancaster, la cual era viuda del rey Enrique III, propusiera constantemente ser confesada por San Álvaro.

Así mismo el futuro rey de Castilla Juan II recibe la confesión de Fray Álvaro, quien además de ser un erudito en letras teológicas y conocedor de las escrituras también tenía un carácter muy afable que agrada a mucha gente, quienes buscaban sus consejos y compañía en momentos de adversidades personales.

La fama y los vínculos con las esferas del poder Español de la época le permiten obtener grandes beneficios económicos a través de donaciones y limosnas, lo  que permiten a San Álvaro adquiere en el año 1423 Torre Berlanga, que antiguamente era la torre Moruna enclavada en la sierra norte de Córdoba a siete kilómetros de la capital, que servía de castillo para la monarquía,

San Álvaro convirtió esta torre en un convento llamado Santo Domingo de Escalaceli. Allí comenzó a establecer la Vía dolorosa de Jesús y la proyectó por todo el país, donde posteriormente muchas escuelas y congregaciones dominicas copiaron la idea y llevaron a cabo actividades ceremoniales similares a las implementadas por San Álvaro.San Alvaro

Durante un tiempo la orden estaba conformada por San Álvaro y siete frailes, que realizaban trabajos fuertes y un gran esfuerzo por levantar y llevar adelante esa congregación, se procedió a la construcción de un convento alterno donde pudieran alojarse los centenares de seguidores que ya formaban parte de la congregación.

El monasterio de la “Vía dolorosa”

La construcción de este lugar tuvo algunos problemas ya que los recursos para su construcción se fueron acabando y tuvo que solicitar recursos a la sociedad de córdoba, quienes se negaban en ocasiones a inyectar dinero para la culminación del monasterio.

Existe una leyenda en religiosa en Córdoba que dice:

“Una gracia divina, bajo petición del fraile de Córdoba, rociara aquellos Santos Lugares del material necesario para su construcción.”

San Álvaro había decidido años antes que la construcción de la estructura fuera en un lugar muy similar a Jerusalén, de manera que procede a construir pequeñas ermitas parecidas a las existentes en aquella ciudad, fueron tres que permitieron crear el ambiente que vivió Jesús durante el “Vía Crucis”, veamos:

  • Cueva de Getsemaní, actualmente llamada Ermita de San Álvaro, se ubica al este del convento detrás del valle del torrente Cedrón y sobre el monte donde muchos dicen que San Álvaro subía y bajaba de arrodillado cuando realizaba sus peregrinaciones.
  • Ermita de la Santa Cruz, se levantó al norte del convento y actualmente lleva el mismo nombre.
  • Ermita de Santa María Magdalena, que se encuentra al oeste del convento y el cerro circundante, hoy en día dedicadas única y exclusivamente como centros de devoción A San Álvaro.

Otras obras

Este gran beato, se dedicó también a levantar otras obras de importancia, tales como las que realizó en el llamado monte del calvario, donde procedió a construir un gran convento más grande que la anterior y que servía de punto principal para la devoción y realización del “Vía crucis”.

La estructura que recientemente fue reconstruida con ayuda del  gobierno y Reino de España, se encuentra ubicada al Sur del edificio principal y da entrada a la simulación donde Jesús fue crucificado. Desde el primer Santuario hasta el monte calvario, San Álvaro realiza el vía crucis y en ocasiones lo hacía de rodillas

El hijo de Reina catalina construyó una estructura influenciado por San  Álvaro, consiste en un convento llamado “Scala Dei quiso” donde le confió la administración y la “dignidad a priori” de la edificación, sin embargo San Álvaro se negó, ya que estaba  sumamente dedicado a cultivar su espíritu y la palabra del señor.

Leyenda de San Álvaro

Desde hace muchos años, en España y específicamente en la ciudad de Córdoba se comenta sobre una leyenda relacionada con este Santo, es una historia que describe una situación la cual se convirtió en Milagro posteriormente veamos la descripción textual:

“Venía Álvaro de su labor evangelizadora en la ciudad, cuando encontró en el suelo a un mendigo moribundo y hambriento al que invitó que le acompañara al convento. Éste al no poder ni levantarse, hizo que el fraile lo tapase con su capa y se lo echase a los hombros. Llegando a la portería del santuario descubre que lo que llevaba a sus hombros es el mismo Cristo Crucificado, el mismo que según la tradición se venera aún hoy, en la iglesia del convento.”

Muerte y beatificación

Para la Iglesia católica esta gran Domingo es denominado “Fray Álvaro de Córdoba”, murió a la edad de 60 años el 19 de febrero de 1430, se desconoce el motivo de la enfermedad, y cuando falleció se encontraba en su lugar preferido el convento  que él mismo había construido.

Después de su muerte el arzobispado de Córdoba aprueba su culto en 1603, mientras que la Orden dominica de España que encierra a diversas congregaciones en el país e incluso Italia, aprueban su canonización. La sagrada congregación de Ritos, solicitó un informe a las autoridades de Córdoba, específicamente al obispo de la época Alonso de Salizanes y Medina, con el objeto de verificar las actividades y acciones realizadas por San Álvaro.

Esto permitió al papa Benedicto XIV aprobar su culto a nivel mundial, el 22 de septiembre de 1741. Además aprobó a través de una declaración, considerarlo Beato para las órdenes de Córdoba y Santo domingo. No obstante las cofradías de Córdoba tienen al Beato Álvaro como Patrono.

Desde esta fecha la devoción a San Álvaro se lleva a cabo en toda la región de Córdoba junto a la del Cristo de Córdoba, donde anualmente se realiza la “Gran Romería de Santo Domingo”. Su sepulcro se encuentra ubicado en el Santuario de Santo Domingo de Escalaceli, la cual está a unos 10 km de la ciudad de Córdoba, donde se puede acceder a través de la carretera de Santo Domingo.

Conoce mas de este y otros santos católicos haciendo click en los siguientes enlaces:

Oración a San Martín de Loba

Oración de San Francisco de Asís

San Pancracio

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