Descubra cómo se realiza una oración de petición a Dios de consuelo y fortaleza

En situaciones de angustia y dolor nos plegamos a Dios pidiéndole su intercesión para una solución. Sin embargo, sucede que no recibimos lo que pedimos y renegamos de Dios. Pero esto se debe a que pedimos de la manera incorrecta. En este post veremos de qué se trata la oración de petición a Dios.

Oración de petición a Dios

¿Qué es la Oración de petición a Dios?

La doctrina cristiana tiene como precepto importante e imprescindible la oración. Y ¿qué es la oración? Pues, bien es el diálogo o comunicación directa que establecemos con Dios mediante la cual podemos hacerle llegar nuestras plegarias y alabanzas.

Se dice también que la oración de petición a Dios es una acción sincera y voluntaria, con la cual, expresamos con nuestras propias palabras nuestro sentir hacia Dios buscando la solución a algún problema o la concesión de algún favor.

Muy bien lo expresa Jeremías en 29:12-13 cuando dice que si invocamos a Dios y oramos, Él nos oirá y si lo buscamos, lo hallaremos porque lo buscamos con el corazón.

Pero, de acuerdo con la Biblia, el hombre fue creado para glorificar a Dios a través de la oración, por lo que con tal sentido es que se debe orar, aun cuando el ser humano de igual modo se favorece espiritualmente de ella y recibe del Padre el amor y la gracia por la que oramos.Oración de petición a Dios

De allí que la oración debe ser, primeramente, el medio para glorificar al Señor y luego para solicitarle sus parabienes y así pedir las cosas de la manera correcta.

No debemos entonces hacer oraciones de petición solo para beneficio y complacencia personal y egoísta, aunque ello no significa que no se debe pedir por algo que necesitamos. Lo que se debe cambiar es el enfoque de la plegaria y no irse directamente a las cosas del mundo, sino darle prioridad a las espirituales.

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Ejemplo de una oración de petición

A titulo ilustrativo, se presenta una pequeña oración de petición a Dios, de manera de orientar a las personas que quieran inspirarse para elaborar la oración propia. Veamos:

Señor, te pido en estas horas aciagas, me llenes del valor y la lucidez que me hacen faltan para poder enfrentar todas mis dificultades y que no caiga en las tentaciones el maligno me presenta.

Derrama sobre mi tus bendiciones para que no decaiga mi ánimo. Cuento con tu fortaleza como la roca fuerte a la que me aferro para no caer. Cuento también con tu escudo protector para hacer frente a la adversidad.

Sé que puedo descansar en tí, poniendo toda mi fe y esperanza. Quiero sentir siempre en mi corazón al Espíritu Santo, quien vela por mí desde mi ser.

Oración de petición a Dios

Con tu apoyo puede salir dispuesto a servir a mi prójimo y a comprometerme con alcanzar todos mis sueños.

Estoy seguro que con tu guía y orientación puede a dar lo mejor de mí, a entregarme plenamente a la bondad y pureza de tu amor.

Me centro en tu Palabra oportuna y consoladora, la cual me impulsa y alienta a superar todos los obstáculos que se me pudieran presentar en estos momentos inciertos.

Ayúdame a descubrir todos esos talentos que has puestos en mí y que me pueden ayudar a conseguir el éxito y prosperidad que requiero y poder ser de utilidad para mis semejantes.

En el nombre de Jesús, tu Hijo y con tu ayuda, sé que puedo vencer, gracias tu infinita compasión y misericordia.

Amén

¿Cómo hacer una oración a Dios?

La Biblia es explícita al puntualizar sobre como dirigir una oración a Dios, por lo que es posible guiarse por ella para lograrlo.

No obstante, es de señalar que en nuestras oraciones no debemos exaltar los aspectos terrenales y sus pasiones, pues ello nos lleva a ser enemigos de Dios.

Nuestra oración de petición debe estar plena de alabanzas al Señor, exhortando a su Hijo Jesucristo para que interceda por nosotros ante el Dios Padre.

Oración de petición a Dios
Pedir por Cristo, por nuestros semejantes, por nosotros

De allí la importancia de que al hacer nuestra oración, en el cual no solo se deben usar las palabras apropiadas, sino que también se debe involucrar a Cristo, pedir por los demás, no exaltar las cosas del mundo y pedir por nuestra necesidad con humildad.

A veces no se nos cumplen nuestras peticiones por la forma de hacer el pedido.

Recordar en todo momento de finalizar las oraciones hacerlo en nombre de Jesucristo, quien es el mediador entre Dios y los hombres, de esta manera nuestras oraciones pueden llegar al Padre.

Asimismo, para que nuestra oración sea atendida por el Dios Padre, es menester tener en cuenta ciertos aspectos y poder dirigirnos en forma efectiva al Señor. Veamos cuales son:

  • Orar con sinceridad al Dios verdadero. El Dios verdadero fue el que nos reveló Cristo como lo señala Mateo 11:27, cuando increpa a los discípulos que ya lo conocen a Él y como el dice que el que lo conoce a Él conoce al Padre, entonces las palabras que Él les dirige son las del Padre que mora en Él.

Oración de petición a Dios A ese Dios verdadero es al que se debe dirigir la oración, hablándole de manera honesta y sincera como lo haría un hijo con su padre y en esa oración siempre glorificar al Señor, como lo señaló Juan en 17:1 y como también lo ejemplificó Mateo en 6:9-13 cuando recita el Padre Nuestro, que son las palabras que agradan a Dios.

Desde el mismo Antiguo Testamento fue revelado ese Dios a quien debemos orar, tal como lo decía Isaías en 45:22-23 en donde expresa solo hay un Dios a quien mirar para salvarse por su justicia que permanecerá siempre.

El Dios verdadero tiene poder y gloria sin límites, por lo cual al arrodillarnos y levantar las manos en oración hacia Él, nos bendecirá en cada una de las palabras que pronunciamos alabándolo aún sin verlo.

Es el gran guía de todas las naciones, quien domina los climas y al hombre según su santa voluntad y de quien proceden todas las cosas de la creación, tal como lo expresa la primera carta de Corintios 8:5-6.

Este Dios verdadero a quien oramos es un Padre lleno de amor, que sana a los enfermos, consuela a los afligidos, que enseña a guardar los diez mandamientos, que está en los cielos desde donde vela por nuestro bienestar, según como nos dirijamos a Él: con verdadero fervor, humildad y sinceridad.

También el apóstol Pablo describe al Dios verdadero como el que hizo el mundo y todas las cosas, que no mora en templos humanos, sino en el cielo y en la tierra, que no necesita la honra de los hombres, pues es el que da vida a todos y de una sangre creo el linaje humano para que habiten en toda la tierra. Esto lo expresó en Hechos 17:23-26.

Debemos cerciorarnos de orar específicamente a este Dios y no a otro, por ello al comenzar a orar, nos debemos inspirar en este Dios verdadero y adorarlo conscientemente.

  • Estudiar la Biblia. La Santa Biblia nos ofrece toda la información que requerimos para orar al Dios verdadero. Nos ofrece el conocimiento sobre el Señor y cómo servirlo y como dirigirnos a Él para adorarlo, así como las instrucciones necesarias para vivir según los preceptos bíblicos.

    Oración de petición a Dios
    Estudiar la Biblia

Las Santas Escrituras nos presentan toda esa información que requerimos saber sobre Dios y sobre cómo conducirnos en nuestro andar espiritual, información que muy difícilmente hallaremos en los servicios religiosos y tampoco leyendo los versículos de manera aislada.

De forma tal que para conocer a Dios, saber conducirnos ante Él, comprender su santa voluntad y conocer todas y cada una de sus promesas, es indispensable estudiar su palabra plasmada en las Sagradas Escrituras, que contienen toda su inspiración, enseñanzas y bendiciones.

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Los expertos estudiosos de los textos bíblicos recomiendan iniciar la lectura de la Biblia con el libro de Mateo, que es el primero del Nuevo Testamento.

Sugieren leerlo con detenimiento, pausadamente, hacer anotaciones sobre dudas o aspectos de interés personal y prestar atención a los ejemplos de oraciones que allí se esbozan que recibieron respuesta.

Para los interesados en el conocimiento pleno de las Sagradas Escrituras, es pertinente resaltar que es posible corroborar que las profecías de la Biblia se han ido cumpliendo o están en ese proceso, para lo cual se requiere ser un buen conocedor e intérprete de los textos bíblicos para comprobarlo que Dios cumple sus promesas.Oración de petición a Dios

Esto nos lleva a señalar que al leer promesas específicas de la Biblia, es conveniente pedir al Todopoderoso que nos conceda su bendición y luego con confianza orar para que las conceda, tal como lo hicieron Jesús y los apóstoles.

Debemos guiarnos por la infinidad de ejemplos de promesas cumplidas de la Biblia que fueron peticiones hechas con fe, que nos sirvan de inspiración para obtener lo pedido a Dios.

Se recomienda no emplear oraciones memorizadas, sin emoción, ni sentido. Por el contrario, inspirarse en hacer oraciones propias a partir de las enseñanzas que nos brinda la Palabra de Dios en la Biblia, la cual enseña a cómo orar y qué pedir.

  • Arrepentirse realmente de los pecados. En las Santas Escrituras está claro que Dios concede favores a los que lo obedecen y se comprometen a proclamar su mensaje. Así también se compromete con el que clame a Él por peticiones en situaciones urgentes.

    Oración de petición a Dios
    Arrepentirse

Al respecto, escuchamos a menudo quejas de personas que cuestionan el proceder de Dios ante peticiones que se le han hecho para que intercediera en situaciones urgentes y dolorosas que se han vivido en la humanidad y que resultaron en muchas penurias y dolor para un gran número de personas.

Así tenemos el ejemplo de los horrores de la guerra por lo que la gente se pregunta: “¿Dónde estaba Dios cuando sucedió el holocausto en Europa, en el que murieron cientos de millares de personas?” “¿Dónde estaba Dios cuando se asesinó a tantos judíos, daneses, checos, holandeses y polacos en las famosas las cámaras de gas?”

La Palabra de Dios responde, incluso desde el mismo Antiguo Testamento cuando Isaías replicó en 59:1-2: “He aquí que no se ha acortado la mano del Eterno para salvar, ni se ha agravado su oído para oír; pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír”.Oración de petición a Dios

Asimismo lo encontramos en el Nuevo Testamento cuando nos habló Juan en 9:31 sobre la atención de Dios a todos sus hijos, así sean pecadores, pero si es temeroso del Señor y lo obedece, Él lo perdona.

Para saber porque no se nos ha concedido alguna petición hecha al Señor, debemos preguntarnos, si adoramos al Dios verdadero, si cumplimos su voluntad, si guardamos los mandamientos, si estamos realmente arrepentidos de los pecados cometidos, si hacemos las cosas que le son agradables. Las respuestas a estas interrogantes nos dirán el porqué no hemos recibido lo pedido.

Si realmente se desea que las oraciones tengan las respuestas que queremos, es esencial estar arrepentidos y guardar los mandamientos, como lo pide Dios. Asimismo, es necesario aceptar a Jesucristo como el Salvador, tal como lo pide Hechos 2:38.

Contamos a su vez con la venida del Espíritu Santo, a quien nos entregamos cada día con lo cual permitimos que Jesucristo viva en nosotros.

A medida que crece en nuestro ser la gracia y el conocimiento de Jesucristo, Él vivirá plenamente en nosotros, con lo cual se nos facilita que nuestras oraciones sean respondidas como nunca antes.

Oración de petición a Dios
Jesucristo salvador
  • Perdonar a los demás. Es un mandato del Padre que perdonemos a nuestros hermanos que nos han ofendido. Y nos lo expresa claramente en la oración que nos dejó como enseñanza general que es la del Padre Nuestro.

Este es el ejemplo a seguir, pues nos enseña la forma como comportarnos y dirigirnos al Señor y, además, en esa oración se pide que nos perdone nuestras ofensas, al igual que nosotros perdonamos a los que nos ofenden.

Tal cual nos los acota en Mateo 6:14-15, versículo en el que dice que si nosotros perdonamos a los hombres sus ofensas, Dios también nos perdona a nosotros, pero si no perdonamos a los otros, Él tampoco lo hará con nosotros.

También el Antiguo Testamento nos habla de que para poder pedir la intercesión del Señor por nosotros, no debemos oprimir a nuestros semejantes, ni estar pendientes solo de nosotros.

Así nos lo hace saber el profeta Isaías en 58:9-10 cuando nos dice que si no acusamos a los demás, si quitamos el yugo y el hablar de vanidad y ayudamos al hambriento y al afligido, tendremos luz en las tinieblas y no habrá oscuridad.

Tal cual es el mensaje de Jesús quien señala que debemos reconciliarnos con nuestros hermanos, antes de presentarle a Él alguna ofrenda, según lo expresado en Mateo 5:23-24.

Para el Señor es muy valioso nuestro arrepentimiento, perdón y actitud humilde para poder contar con su bendición y concedernos nuestras peticiones.

  • Buscar la voluntad de Dios. La mejor forma de agradar a Dios es haciendo las cosas conforme a su voluntad.

Es una acción que podemos ir desarrollando mediante el estudio constante de la Biblia y la entrega de Cristo, de manera que esté siempre dentro de nosotros y así lograremos conocer y hacer su santa voluntad.

Por supuesto, eso se reflejará en la forma como oramos y dirigimos a Él nuestras plegarias. Estaremos más atentos a su llamado, a la comprensión de nuestro prójimo y al arrepentimiento genuino por las faltas cometidas.

Por ello es que no debemos orar solo por nuestro bien, sino por el de los otros también y así poder decir convencidos y con sinceridad que se haga su voluntad y no la nuestra, como lo señalaba Lucas en 22:42.

Oración de petición a Dios

Tal cual lo expresa también el Padre Nuestro cuando lo rezamos y decimos que se haga su voluntad así en la tierra como en el cielo, según lo refleja Mateo 6, porque lo mejor para todos a la larga es lo que Dios nos tiene determinado que es nuestro bien.

Son muchas las expresiones que nos ofrece la Biblia sobre las promesas que nos dejó Dios de que si oramos con fe Él nos oye y de que si actuamos según su voluntad responderá a nuestras súplicas y peticiones. Esta es la confianza que debemos tener en Él.

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  • Tener fe en Dios. La lectura de las Santas Escrituras nos fortalece la fe, la cual es primordial para poder agradar a Dios. Ante una oración de petición hecha con ferviente fe, el Dios del cielo responde agradecido y presto a conceder el pedido solicitado. Así como nos lo indica Hebreos en 11:6, en donde se asevera que sin fe resulta imposible agradar a Dios.

Debemos profesar una fe verdadera, genuina, sin dudas, para que Dios proceda a responder con beneplácito las oraciones que se le hacen. No seamos como la onda del mar que describe Santiago en 1:6-7, que es arrastrada de aquí para allá por el viento sin dirección definida.

Para desarrollar esta fe hay que entregarse a Jesucristo para que Él viva en nosotros a través del Espíritu Santo. La lectura de la Biblia nos da la oportunidad de asimilar los ejemplos de fe que experimentaron los grandes hombres y mujeres que vivieron por y para Dios.

Oración de petición a Dios
Lectura de la Biblia

A través de estos ejemplos “alimentamos” nuestra fe en Jesucristo, con lo cual podemos llegar a pensar como Él y a desear lo que Él desea. Todo ello gracias al Espíritu Santo, que vive en nosotros y nos hace crecer espiritualmente.

El Espíritu Santo al unirnos a Cristo, fortalece nuestra confianza de que Dios Padre oirá nuestras plegarias.

Marcos en 11:22-24 dejó plasmada la fuerza de la fe que por muy pequeña que sea, si es verdadera, puede mover montañas y agrega: “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá”.

Leer diariamente la Biblia aumenta la fe viviente que produce el Espíritu Santo dentro de nosotros y a través de él, Dios da buenas dádivas a todos sus hijos que requieran de Él.

Oración de petición a Dios
Invocar al Espíritu Santo

Dios solo quiere que pidamos con fervor, mucha fe y humildad las cosas justas para el prójimo y para nosotros mismos. Se debe pedir continuamente y confiando en las promesas de Dios.

Hay que aprender a creer que Dios es real, que tiene conocimiento, sabiduría y amor infinito por sus hijos y que por ellos cumplirá todas sus promesas. El llamado es a fortalecer la fe, dando gloria a Dios. Esta es la actitud que tenemos que tener para recibir respuestas a nuestras oraciones.

  • Ser persistente. Cuando se pide al Santo Padre, Él desea ver que realmente lo deseamos profundamente y si, luego de concedido, lo vamos a respetar y adorar.

Mediante esa necesidad o deseo que le proponemos a Dios, Él nos atrae espiritualmente y así nos concentramos en su voluntad, conscientes de que lo que es mejor para nosotros y los demás.

Oración de petición a Dios
Persistencia en la oración

Si pedimos algo caprichosamente y luego lo olvidamos, le estamos diciendo a Dios que no es una petición genuina y que no hace falta que la conceda o si la conceda será algo superficial que no producirá en nosotros ni agradecimiento ni adoración a Dios.

Cuando deseemos algo profundamente, debemos clamarlo a Dios día y noche, sin darnos por vencido, ya que Él quiere que seamos persistentes, que constantemente caminemos con Él, le hablemos continuamente, día tras día y como dijo el apóstol Pablo: “Orad sin cesar” en 1 Tesalonicenses 5:17.

Es importante, pues, aprender a orar con regularidad, dedicándole el debido tiempo para familiarizarnos con Dios y sus formas de actuar y accionar. Orar todo el tiempo posible sin interrupción como, según cuentan las Escrituras, solía hacer Jesús, quien pasaba largas horas, orando a su Padre (ver Marcos 1:35).

El Rey David también era persistente en su amor a Dios y oraba constantemente hasta tres veces diarias, según lo señalado en Salmos 55:16-17.

Oración de petición a Dios
Rey David orando

Ser persistente en la oración, haciéndolo regularmente y con suficiente tiempo, ya que ello ayuda a la comunión con Jesucristo y con el Padre. Se puede acotar que la propia vida depende de la oración frecuente al Dios genuino.

  • Orar con el corazón. Este es un aspecto importantísimo, ya que de ello depende de que Dios escuche la petición y actúe en consecuencia, ya que no se trata de recitar de memoria una oración.

La vehemencia y el fervor que le imprimimos a nuestras oraciones de petición le agradan a Dios, porque ello le indica que lo que pedimos realmente lo requerimos de corazón.

Esa falta de fervor en la oración, de no hacerlo con todo nuestro ser, es una de las razones por las cuales no se reciben las respuestas a las oraciones que hacemos al Señor, pues no oramos con el corazón.

Recordemos a Jesús, quien sacrificaba su sueño para poder orar con su Padre, pues ello era vital para la misión que lo trajo a la tierra y su deseo era cumplir con la humanidad.

Jesús orando al Padre

Cristo se dirigía con gran pasión al Dios Padre, con mucho clamor y en varias ocasiones con lágrimas, para que el mismo Dios sintiera su dolor y deseo de que se le escuchara.

Para hacer la oración, se sugiere un lugar privado, a solas, en el que podamos presentar nuestras súplicas al Creador para que nos ayude y nos libere de dificultades y tentaciones.

Debemos hacer al Dios Padre una oración fervorosa, intensa, pidiendo su apoyo, su amor y solución a las vicisitudes que atravesamos y, como ya hemos señalado, orar con el corazón, lleno de mucho fervor y pasión.

  • Pedir a Dios que nos forme según su voluntad. Para lograr hacer llegar nuestra petición de Dios es menester someterse totalmente a la voluntad del Creador.

Al buscar la voluntad de Dios y no la nuestra, estamos adoptando una actitud de sumisión total al Padre.

Oración de petición a Dios

Esto es de real importancia, ya que de ello depende que obtengamos las respuestas oportunas y firmes, como bien lo señalaba Jesús cuando, orando al Padre, dijo que no deseaba que se hiciera su voluntad, sino la del Padre, tal como lo podemos leer en Lucas 22:42.

Es importante hacer oraciones en forma de diálogo con Dios, reflexionando sobre cómo podemos someternos y honrarlo más plenamente. Debemos pedir sin cesar su intercesión para poder llegar así a cumplir el propósito para el cual nacimos.

La finalidad de toda oración es enfocarse en Dios, rendirnos a su voluntad para alcanzar una relación mutua de confianza. Se puede orar pidiendo cosas materiales dentro de ciertos límites, pero lo importante en la conversación con el Señor.

De este modo Él se va haciendo más real para el ser humano. Esto implica que se deben modificar algunas ideas o percepciones que teníamos en el pasado acerca de Dios y de la religión.

Oración de petición a Dios
Jesús real y mediador

El profeta Isaías en su versículo 55:8-9 nos narra que Dios dice: “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos… Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos”.

Debemos, en resumidas cuentas, aprender a caminar con Dios, conversar con Él, compartir pensamientos con Él durante la jornada diaria, pidiéndole nos forme según su imagen y semejanza.

La actitud al orar es buscar sumirnos en Dios, en su palabra, someternos a sus designios, pedirle que nos corrija, que nos forme. Esto es clave para orar con verdadero poder.

  • Alabar y agradecer al Dios Todopoderoso. Para lograr las respuestas que deseamos a nuestras peticiones, es vital alabar al Dios Padre como el creador de todo y agradecerle por ello y por todas las bendiciones que siempre nos da, aun cuando a veces no las percibimos o no las apreciamos debidamente.

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Oración de petición a Dios
Alabar a Dios

Se requiere, entonces, orientar la adoración al Dios Todopoderoso que es centro del universo y creador de todo lo que conocemos y no rendir idolatría a héroes e ídolos humanos, lo cual es un pecado, pues muchos de esos seres humanos tienen conductas inapropiadas, son más bien vergonzosos y, peor aún, rechazan a Dios.

Dios merece toda nuestra adoración por haber creado el espacio sideral, las estrellas y planetas. Hizo la Tierra y puso en ella al hombre a su imagen y semejanzas. Nos hizo sus hijos. Debemos valorar los amaneceres y atardeceres, todas las obras de arte naturales y artísticas, tales como musicales, visuales y literarias. Todo esto vino de Dios.

Es importante que agradezcamos a Dios por todo lo que nos regala día a día, por su ayuda y bendiciones y no perder el control debido a las emociones que nos generan ídolos de películas, figuras del deporte, estrellas del rock o cualquier otro “ídolo” humano.

Nuestro agradecimiento debe ser total a Dios y alabarlo y adorarlo pues nos da vida, perdona nuestras faltas, nos guía, nos levanta cuando caemos y nos propone compartir con nosotros la gloria eterna. Aprendamos a amarlo como Él nos ama a nosotros.

  • Orar en el nombre de Jesucristo. Como hijos de Dios nosotros tenemos la potestad de acercarnos a Dios mediante la oración y el culto.

    Oración de petición a Dios
    Orar en el nombre de Jesús

No hacen faltan intercesores, porque ya contamos con el mediador indicado que es Jesucristo, por lo que al Él debemos invocar cada vez que elevemos una oración de petición al Santísimo Padre.

Así quedo instituido por Él cuando instruyó a sus seguidores, según Juan 16:23-24: “De cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará. Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido”.

Jesús de Nazaret murió por nosotros en la cruz, con lo cual redimió nuestros pecados y por ello hoy los cristianos verdaderos podemos acceder directamente al Padre. De esta manera nos lo transmite Hebreos en 4:16 cuando nos dice que nos acerquemos con confianza a Dios para obtener su misericordia y oportuno socorro.

No obstante, no se debe abusar del nombre de Jesús, ya que a veces se le mencionan en vano, enseñando doctrinas que más bien son órdenes de humanos, que no acatan los preceptos divinos.

Para poder invocar a Jesús, es imperativo obedecerle y pedir según su voluntad, ya que solo los que así lo hagan entrarán en el reino de los cielos, según las palabras que Él pronunciara en el sermón del monte.

Se deben obedecer los diez mandamientos que nos legó Jesús para así honrar su Palabra e invocar su nombre y practicar el verdadero cristianismo, que nos enseña todo aquello por lo cual Él vivió y murió.

Oración de petición a Dios

Para acercarnos realmente a Dios debemos conocer y guardar los mandamientos como modo de vida, de manera que Jesús pueda vivir en nosotros y poder invocarlo cuando requerimos su bendición y auxilio.

Así también para conocer a Dios debemos crecer y vivir la experiencia del carácter divino que se genera de los diez mandamientos.

Es de vital importancia conocer de verdad a Dios y su camino de vida para poder acercarnos como es debido ante Él y en el nombre de Jesucristo. No obstante, Dios puede, en su infinita misericordia, escuchar la oración de un pecador siempre y cuando venga realmente arrepentido, que su ignorancia no sea de mala fe y que busque de corazón a Dios.

Por otra parte, para poder recibir respuestas constantes a nuestras peticiones, debemos servir y obedecer al Dios verdadero, que es bueno y misericordioso con todos sus hijos.

Ese acercamiento a Dios se debe hacer mediante la obediencia a sus mandatos y preceptos y a través de la oración ferviente y frecuente hecha en el nombre de Cristo.

Asimismo, el Señor nos pide invocar al Espíritu Santo para que nos guíe en este camino y nos brinde sus dones para la gloria de Dios.

No cabe duda que la oración es eficaz y nos hace fácil la comunicación con el Padre a través de Cristo Jesús, lo cual involucra que estamos cumpliendo varios aspectos; a saber:

  • Oramos al Dios verdadero
  • Nos alimentamos de las Escrituras
  • Obedecemos y practicamos sus enseñanzas
  • Perdonamos a los demás
  • Profesamos una fe profunda
  • Somos persistentes en nuestra fe
  • Aprendemos cada vez más del Creador
  • Adoramos a Dios con todo el corazón.

Al invocar a Jesucristo cuando oramos al Señor, nos lleva a una relación directa e íntima con Él, en la cual podemos, no solo expresarle nuestras necesidades y tribulaciones, sino también nuestra preocupación por nuestro prójimo.

Oración de petición a Dios
Invocar a Jesús

Esto le agrada de sobremanera a Dios y le complace que no seamos egoístas, sino misericordiosos tal como lo fue su hijo cuando estuvo entre nosotros.

Aprendamos a dirigir nuestras peticiones a Dios, siguiendo las indicaciones dadas, pues podrá redundar en que la oración sea efectiva y podremos conseguir lo que deseamos, siempre con la intercesión de Cristo Jesús.

  • Dios escucha a los inconversos. Todos sabemos de la humildad de Dios, la cual imparte para todo y para todos. No tiene distinción con sus hijos, incluso con los inconversos.

¿Y quién es un inconverso? En términos religiosos, ésta es una persona incrédula, la cual no cree en los contenidos de una determinada doctrina religiosa.

Dentro de la creencia cristiana, una persona inconversa es la que no ha depositado su fe en Cristo Jesús y, por ende, no practica la vida cristiana. Por supuesto, no cumple los mandamientos y tampoco vive según los preceptos de Dios.

Oración de petición a Dios
Practicar la fe

Es posible que se trate de personas débiles, cuyo espíritu está ciego a la gloria del Señor, pero que sin conocer plenamente la Palabra de Dios, le oran humildemente, por lo cual el Santo Padre les hace llegar su mensaje y su llamado. Él ha respondido a ellos y lo seguirá haciendo a muchos más en todo el mundo.

Dios en su infinita misericordia escucha sus plegarias y busca hacerles llegar su mensaje de amor para que se conviertan a la fe, ya que son personas no cultivadas en la religión, no la conocen debidamente y, por lo tanto, no la practican como debe ser.

Ahora bien, es oportuno acotar que Dios no responde a las oraciones de quienes adoptan malas actitudes, pecan deliberadamente, oran a ídolos o dioses falsos, porque Él conoce sus verdaderas intenciones. Ellos no se pueden catalogar de inconversos.

Pero si la persona muestra genuino arrepentimiento y expresa su voluntad de convertirse a la fe cristiana, la misericordia de Dios le puede ser concedida. Dios lo sabe y lo ve todo y conoce cuando es sincera la conversión y no les responderá si desobedecen intencionalmente su Palabra o adoptan una mala actitud.

Este caso de los inconversos queda muy bien ilustrado en libro de los Salmos en el versículo 107:23-24, 27-31, que muy explícitamente señala: “Los que descienden al mar en naves, y hacen negocio en las muchas aguas, ellos han visto las obras del Eterno, y sus maravillas en las profundidades.

Tiemblan y titubean como ebrios, y toda su ciencia es inútil. Entonces claman al Eterno en su angustia, y los libra de sus aflicciones. Cambia la tempestad en sosiego, y se apaciguan sus ondas. Luego se alegran, porque se apaciguaron; y así los guía al puerto que deseaban. Alaben la misericordia del Eterno, y sus maravillas para con los hijos de los hombres”.

Oración de petición a Dios

Lo que no debemos pedir

Al hacer nuestra oración de petición a Dios hay ciertas cosas que no se pueden pedir, pues van en contradicción con lo que dice la Palabra de Dios. Es por ello que se señalan a continuación algunos pedidos que Dios no acepta y, por lo tanto, no los concede. Así que no se puede pedir:

  • Destruir un matrimonio bendecido por Dios por el pecado del adulterio, ya que va en contra de los preceptos divinos.
  • Ayuda para cometer crímenes y cualquier acto delictivo como robar, que ocasionan perjuicios y daños al prójimo, incluso si el delincuente se persigna antes de perpetrar su delito.
  • Hacer oración para asesinar a alguien.
  • Que alguien se muera.
  • Que a alguien le vaya mal en un proyecto, en un viaje, en su trabajo.
  • Quitarle el marido/esposa a alguien.
  • Hacer trampas para obtener un beneficio personal.

No podemos pedir algo que no está entre los preceptos que Dios nos tiene permitido en su Palabra, la cual es clara, precisa y contundente en ese sentido.

De allí que la Palabra de Dios nos pide que recemos por el alma y la redención de los enemigos y por quienes nos desean mal, para que se arrepientan y logren la salvación. Tal como nos lo pide en la primera carta de Timoteo 2:1-2.

Oración de petición a Dios

Es por ello que se nos ha dicho que enviemos nuestras bendiciones a los que nos maldicen y dejar todo lo demás en manos de Dios, quien se encargará de esas personas. No debemos pedir para que les vaya mal a esas personas.

Recomendaciones

Algunas recomendaciones que conviene acotar para cuando nos propongamos orar a Dios:

  • En nuestra oración de petición sabemos que debemos pedir en el nombre de Jesús como mediador entre Dios y nosotros.
  • También debemos recordar pedir con mucha fe para poder agradar a Dios. La fe que requerimos es aquella que se sustenta en la confianza de que Dios nos escucha y nos concederá lo que nos conviene.
  • Al pedir se debe destacar que se actuará y se acatará lo concedido de acuerdo con la voluntad de Dios, no la nuestra.
  • Tener paciencia suficiente para esperar el tiempo que Dios considere necesario para responder nuestras oraciones. Aprendemos así a desarrollar nuestra espera, sin perder la fe, en las promesas que el Santo Padre nos ha hecho.
Oración de petición a Dios
Orar con fe
  • Cuando hacemos nuestras oraciones de petición a Dios, depositamos en Él nuestra creencia de que responderá según lo que más nos conviene.
  • Dios nunca abandona a sus hijos y responde según la petición y la conveniencia de la misma. Él es el Dios de sorpresas y responde de las formas más extrañas y con las respuestas menos esperadas, pero con la certeza de que son las que necesitamos.

 

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