Novena al Espíritu Santo, la oración del Pentecostés

La Novena al espíritu santo, es una serie de oraciones que se realizan durante 9 días consecutivos  con el objeto de dar la bienvenida al pentecostés una semana antes cuando la iglesia celebra el Espíritu santo, conoce más de esta hermosa tradición leyendo el siguiente artículo.

Novena al Espiritu Santo

Novena al Espíritu Santo

Una de las tradiciones católicas más hermosas y que permiten renovar la fe en Dios es la realización de la Novena al Espíritu Santo, en ella intervienen muchos fieles, que durante nueve días realizan oraciones plegarias alabando la presencia del Espíritu Santo en la tierra.

Durante el mes de junio la iglesia comienza la celebración de las fiestas del Espíritu Santo, y los fieles se preparan para el pentecostés (Fiesta cristiana de la pascua) donde se da  término a un tiempo litúrgico, sirve para incrementar la fe en Dios y representan un acto de gran solemnidad dentro de la Iglesia.

Para la llegada de esta celebración, los fieles llevan cabo diversas ceremonias, donde incluyen distintas opciones relacionadas con el Espíritu Santo, estos rezos se realizan durante nueve días consecutivos, allí los fieles oran y piden por la paz, y el bienestar del hombre.

Es un honor que se le hace a la Santísima Trinidad en tercera persona, es decir se enfoca la trilogía divina del catolicismo como un solo ente que tienen la fuerza espiritual para cambiar el mundo, las oraciones se basan en laos y peticiones diversas que permiten conectar a los fieles con Dios.

Novena por la unción del Espíritu santo

Esta novena se debe rezar por espacio de nueve días y es una expresión para pedir por la efusión del Espíritu santo, la solicitud y recordatorio del porque Jesús murió en la Cruz se hace una petición, solicitud ti recibimiento espiritual como una muestra de la transformación de cada hombre en el planeta.Novena al Espiritu Santo

La novena que se debe rezar todos los días (Menos el último día) por la unción del Espíritu santo es la siguiente:

Recibid ¡oh Espíritu Santo!, la consagración absoluta de todo mi ser, que te hago en este día dígnate en ser de ahora en adelante y en cada uno de los instantes de mi vida, así como en cada una de mis acciones, mi Director, mi Guía, mi Luz, mi Fuerza, y todo el amor de mi Corazón.”

“Dejó a un lado sin reserva tus divinas operaciones y deseo por siempre pertenecer a tu dócil inspiración  divina, ¡Oh Santo Espíritu! Dígnate de formarme con María y en ella según el modelo de vuestro amado Jesús. Gloria al Padre Creador. Gloria al Hijo Redentor. Gloria al Espíritu Santo Santificador. Amén.”

Es una opción relativamente corta que cada fiel debe realizar con mucha fe y esperanza, con ella demuestra en la entrada que es un fiel seguidor de la gloria de Dios, pertenece a los fieles devotos que siguen sus ideas y permanecen en él a través del espíritu santo.

Acto de consagración al Espíritu Santo

El acto como tal comienza desde el primer día de oración, se da entrada haciendo la señal de la cruz, luego se realiza la oración de entrada diaria que detallamos anteriormente, que también en algunos lugares tiene algunas variaciones, pueden ser un poco más largas, y sirven para dar entrada a la oración principal del día que iremos viendo más adelante.

Este acto de consagración, abarcan totalmente los nueve días, donde se realizan las diversas oraciones diarias, y diversas ceremonias que se incluyen en la misa, se hace mención a los fieles sobre la celebración de pentecostés, su importancia y el porqué de su establecimiento como festividad católica.

Cada devoto debe interpretar de una forma especial, el advenimiento del Espíritu Santo en los corazones, la oración de los nueve días ayuda a renovar esta fe de consagración. Se realiza la consagración del acto diciendo la siguiente oración:

“Señor mío Jesucristo,  ¡Dios mío! Dios de amor y de verdad. Autor de la santificación de nuestras almas, detesto en la amargura de mi corazón todos mis pecados, como ofensas hechas a ti, Perdonadme, Señor, Dios de gracia y de misericordia, perdonadme mis continuas infidelidades.”

“Señor; el no haber tenido valor para ejecutar cosas buenas, después que tantas veces tu misericordia y gracia me han solicitado, reprendido, amenazado e inspirado amorosamente. Me pesa y me arrepiento de la ingrata correspondencia e indigna ceguedad con que he resistido incesantemente a vuestros dulces y divinos llamamientos.”

“Propongo firmemente con tu auxilio de no ser ya rebelde a ti, seguir en adelante en tus tiernas inspiraciones con mucha docilidad. Alúmbrame, oh fuente de luz, mi entendimiento, fortaleced mi voluntad, purificad mi corazón”

“Ajusta todos mis pensamientos, deseos y afectos, y hazme digno de gustar los frutos bienaventurados que tus dones producen en las almas quienes los tienen.  Concédeme las gracias que te pido en esta Novena, sin fin en vuestra gloria. Amén.”Novena al Espiritu Santo

Invocación diaria del Espíritu Santo

Cuando comienzan la consagración, diariamente se debe realizar una oración de entrada y una de salida. Ya vimos cuál debe ser esta oración, a continuación realizaremos la oración de invocación de salida del espíritu Santo, la cual se hace hasta el octavo día, ya que el último día de la novela no debe hacerse esta oración final.

Oh Espíritu Santo! Divinísimo consolador de mi alma, fuego, luz y celestial ardor de los corazones humanos, si es para gloria de tu Majestad que yo consiga lo que deseo y pido en este día, dígnate concederme por la fuerza del bien; y sino dirige mi petición, dándome las gracias que ha de ser para vuestra mayor gloria y bien de la salvación de mi alma. Amén.”

Seguidamente cada fiel se recoge internamente y comienza a decir en voz baja la petición respectiva, o la gracia más necesitada personalmente, luego se realiza la Antífona (Canto melódico de cualquier estrofa bíblica). Similar a esta:

“No los dejaré huérfanos, aleluya; voy y vengo a vosotros, aleluya; y se alegrará vuestro corazón, aleluya, aleluya.”

Responden los fieles con un canto:

“Enviad, Señor, vuestro Santo Espíritu, y serán creados, y renovarás la faz de la tierra.”

Oraciones de comienzo diario

Como venimos comentando, cada día se realiza una oración de alabanza y petición hacia el Espíritu Santo, puede coincidir con la misa y los fieles deben mostrar su fe y su  esperanza en estos nueve días, acudir a la hora fijada, involucrar a la familia y tratar de que amigos y allegados comprendan el porqué de la realización de esta novena al espíritu santo completa.

El primer día

Comienza la consagración del primer día rezando las oraciones de entrada llamadas también preparatorias, llamadas también invocaciones al espíritu santo, luego sigue la oración del día, que es una similar a esta:

“¡Oh Espíritu Santo! Fuente viva de divinas aguas que, en la creación del mundo, santificaste las inmensas corrientes que rodeaban el mundo y las aguas del Jordán durante el bautismo de Jesucristo, Señor nuestro; yo te suplico que seas en mi espíritu, la Sagrada fuente de aguas vivas, que jamás se agote y salte hasta la vida eterna;  así como la gracia que te pido en esta Novena, si es para mayor gloria y bien de mi alma. Amén.”

Concluye la oración del primer día de la novena al espíritu Santo rezar tres padrenuestros y un avemaría, para honrar a la Santísima Trinidad, luego se hace la oración final y concluye el primer día.

Segundo día

Comienza este día con las oraciones preparatorias diarias, luego se realiza la oración respectiva al día:

“¡Oh Espíritu Santo! Que haciendo sombra con tu virtud altísima a la purísima Virgen María, y llenándola al mismo tiempo de gracia, obraste de un modo inefable y omnipotente la obra infinita de la Encarnación del Verbo eterno, en el seno virginal de vuestra celestial Esposa.”

“Haz sombra de mi alma y concédeme la gracia necesaria para que yo sea digno de recibir al mismo Verbo divino, hecho hombre y sacramentado por mi amor, y también la especial que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra, y bien de mi alma. Amén.”

Al igual que el primer día se rezan tres padrenuestros y un avemaría en honor a la Santísima trinidad, concluyendo con la oración final para todos los días.

Tercer día

Comienza la ceremonia con las oraciones de entrada, luego continúa con la oración siguiente:

¡Oh Espíritu Santo! Celestial paloma que, abriendo de par en par los cielos, bajaste sobre Jesús ya bautizado en el Jordán, simbolizando desde ese momento en que tomó la naturaleza humana, habitaba en él la plenitud de la Divinidad.

“Baja sobre la mía pobre y miserable y llénala del don de sabiduría del consejo, de entendimiento y fortaleza, llena de sabiduría de ciencia, piedad y temor de Dios; y dame la gracia que pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra y bien de mi alma. Amén.”

Se realiza la plegaria con tres padres nuestros y un avemaría, concluyendo la consagración en este tercer día con la oración final.

Cuarto día

Se hacen al igual que en días anteriores las oraciones preparatorias para todos los días luego continúan con la siguiente oración:

“¡Oh Espíritu Santo! Nube lúcida que haciendo en el Tabor sombra a Jesús transfigurado y glorioso, ilustraste aquel Santo monte, y ampararse en su excesivo temor a los Apóstoles, comunicándose después de la Ascensión de su Divino Maestro mucha luz, fervor y gracia.”

Ilustra, protege y fecunda mi alma para que yo sea digno discípulo de Jesús, que siempre sea uno de sus discípulos y dame la gracia que te pido en esta Novena, si es para mayor gloria  y bien de mi alma. Amén.”

Se rezan los tres padres nuestros y el ave María honorificado a la Santísima Trinidad, luego se concluye con la oración final respectiva.

Quinto día

Se hacen al comenzar las oraciones preparatorias, y luego se realiza la oración correspondiente a este quinto día:

“¡Oh Espíritu Santo! Suave viento que llenó el Cenáculo y dio fuerza y valor a los corazones de cuantos te esperaban, orando fervorosamente unidos con una alma y un corazón: ocupa ¡oh Espíritu de vida y amor! toda la casa de mi pequeño espíritu, mi memoria, entendimiento y voluntad: y dame la gracia que te pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra y bien de mi alma. Amén.

Sigue el rezo de los tres padres nuestros y el Ave María respectivo, para culminar con su aparición final.

Sexto día

Comienza la consagración del sexto día de la novena al igual que los anteriores, y seguidamente se dice la oración del día.

“Oh Espíritu Santo! Luz clarísima que ilustró el entendimiento de los santos Apóstoles, comunicándose, como Sol divino, toda la luz que necesitaban para su perfección y para la conversión del mundo: llena ¡oh luz beatísima! todos los seres tenebrosos de mi interior, para que os conozca y dé a conocer a todo el mundo; y la gracia que te pido en esta Novena, si es para mayor gloria tuya y bien de mi alma. Amén.”

Concluye la oración del sexto día de la novena al espíritu Santo rezando tres Padre nuestro y un avemaría, para honrar a la Santísima Trinidad, luego se hace la oración final y concluye la ceremonia diaria.

Séptimo día

Comenzar con las oraciones preparatorias diarias, y seguidamente la oración correspondiente al séptimo día:

“¡Oh Espíritu Santo! Sagrado fuego que apareci

endo visible sobre los Apóstoles el día de Pentecostés, inflamarse divinamente sus corazones para que, abrazados en tu amor, encendieron después a todo el mundo en las mismas sagradas llamas.

“Enciende en vuestros santísimos ardores mi corazón helado, para que, abrazado a mi espíritu en ellos, encienda en tu divino amor a cuantos tratare; y dame la gracia que te pido en esta Novena, si es para mayor gloria tuya y bien de mi alma. Amén.”

Se concluye la consagración del sexto día al igual que el resto de los días.

Octavo día

Este penúltimo día corresponde a la parte culminante de la consagración, acercarse a la finalización de la novena comienza generar emoción en los fieles, quienes comienzan el ceremonial diciendo la oración de apertura respectiva, y siguen con la oración asignada al día:

“Oh Espíritu Santo! Llama ardiente de caridad que con el fuego de tu amor inflamando el corazón de los santos Apóstoles y de todos los hombres Apostólicos, les comunicaste el don de lenguas para la conversión del mundo.

“Inflama sagrado fuego de amor a mi corazón y mi lengua para que siempre hable gobernado por tu Espíritu, inflama a todos para que observen fielmente tus divinos mandamientos, y dadme la gracia que pido en esta Novena, si es para mayor gloria tuya y bien de mi alma. Amén.”

Concluye el penúltimo día con los restos de tres padrenuestros y el avemaría de honor a la Santísima trinidad, luego con la oración final.

Noveno día

Comienza este día con la oración preparatoria de todos los días luego sigue la oración siguiente:

“¡Oh Espíritu Santo! Caridad esencial que, difundida en los corazones humanos, quienes comunicándose todas las divinas gracias que se incluyen en nuestros siete dones, y comprenden cuánto necesita la vida espiritual, propia de cada uno, y la que deseáis se comunique a todos los hombres.”

“Difunde, ¡oh Caridad santísima! en mi corazón tan pobre de tus siete dones, y que con ellos publique tus grandezas. ¡Oh Dios misericordioso! tu, que antiguamente llenaste en este dichoso día los pechos apostólicos de tu gracia, llena los nuestros de tus divinos carismas, concédenos tranquilos tiempos, confirma las gracias que te hemos pedido en esta Novena, si son para mayor gloria tuya y bien de nuestras almas. Amén.”

Al concluir esta oración, no se realiza la “oración final”, seguidamente se procede a decir la siguiente antífona.

“Hoy se realizan los días de Pentecostés, aleluya, hoy se reproducen los felices gozos, cuando el Espíritu Consolador bajó sobre sus Apóstoles, aleluya, hoy, rayando el resplandor del divino fuego, reposó el Espíritu Santo en forma de lenguas sobre ellos, aleluya, hoy les hace fecundos en palabras, les inflama de su amor y les llena de sus innumerables carismas, aleluya, aleluya.”

Entonces dicen los fieles: “Fueron todos llenos del Espíritu Santo, aleluya, y comenzaron a hablar en varias lenguas, aleluya.” De esta forma concluye la novena donde los fieles llenos de gozo se rinden ante la llegada de pentecostés.

Cada región católica en el planeta, realiza de diversas formas la novena al Espíritu santo, las diferencias se consiguen únicamente en el contenido de las oraciones, sin embargo su estructura y filosofía espiritual se mantienen iguales, las referencias, halagos a Jesucristo, y las peticiones a la Santísima Trinidad se mantienen intactas en todas partes del mundo.

En algunos casos cada novena es más extensa y cada ceremonia diaria puede durar hasta dos horas, algunos lugares y regiones pequeñas realizan la novena solamente con una duración de media hora, es indiferente el tiempo. Lo importante es la consagración y la movilización de fieles, que pueden dar inspiración y permanencia de fe a la Santísima trinidad.

Oración de los siete dones del Espíritu Santo

Existe una oración que se incluye el último día de la novena y es llamada la “oración de los siete dones del espíritu santo donde se resaltan los valores y la energía espiritual de la Santísima trinidad, pero mejor que describirla es leerla, veamos.

Oh, Dios, que con la luz del Espíritu Santo iluminas los corazones de tus fieles, concédenos que guiados por el mismo Espíritu, disfrutemos de lo que es recto y nos gocemos con su consuelo celestial.

“Ven, Espíritu Santo, por tu don Sabiduría, concédenos la gracia de apreciar y estimar los bienes del cielo y muéstranos los medios para alcanzarlos. Gloria”

“Ven, Espíritu Santo, por tu don de Entendimiento, ilumina nuestras mentes respecto a los misterios de la salvación, para que podamos comprenderlos perfectamente y abrazarlos con fervor. Gloria”

“Ven, Espíritu Santo, por tu don de Consejo, inclina nuestros corazones a actuar con rectitud y justicia para beneficio de nosotros mismos y de nuestros semejantes. Gloria”

“Ven, Espíritu Santo, por tu don de Fortaleza, fortaléceme con tu gracia contra los enemigos de nuestra alma, para que podamos obtener la corona de la victoria. Gloria”

“Ven, Espíritu Santo, por tu don de Ciencia, enséñanos a vivir entre las cosas terrenos para así no perder las eternas. Gloria”

“Ven, Espíritu Santo, por tu don de Piedad, inspirarnos a vivir sobria, justa, y piadosamente en esta vida, para alcanzar el cielo en la otra vida. Gloria.”

“Ven, Espíritu Santo, por tu don de Temor de Dios, hiere nuestros cuerpos con tu temor para así trabajar por la salvación de nuestras almas. Gloria”.

Continúa estableciendo el contacto espiritual haciendo click en los diferentes links que te presentamos a continuación:

Novena a Santa Marta

Oración a San Marcos de León

Oración a San antonio de Padua

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