La pesca milagrosa Lucas: 5, el llamado

La pesca milagrosa resumen: Trata de dos (02) episodios narrados en el Evangelio de Lucas y el Evangelio de Juan, en donde descubriremos que los milagros del Maestro Jesús son otorgados a aquellos que demuestran tener fe, creen fervientemente en su palabra y son obedientes.

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La pesca Milagrosa: ¿Qué simboliza la “pesca”?

La pesca milagrosa como mencionamos anteriormente trata principalmente en dos (02) episodios del Libro Sagrado: La Santa Biblia. Esta pesca milagrosa es una manera divina de relatar los asombrosos milagros que venía realizando el Gran Maestro Jesús en el pueblo de Israel.  La primera, podemos apreciarla en el Evangelio de Lucas (5:1-11) y la segunda en el Evangelio de Juan (21:1-14). Ambos episodios se sitúan en el Mar de Galilea o de Tiberiades.

Versículos relacionados a La pesca Milagrosa (Mt. 4.18-22; Mr. 1.16-20)

A continuación te indicaremos los acontecimientos que ocurren en la pesca milagrosa como lo indican los versículos de la biblia:

Una prueba de fe

El gran Maestro Jesús se encontraba junto al Lago de Genesaret, cuando miles y miles de personas empezaron a aglomerarse solo para escuchar su palabra, sobre la maravilla espiritual de cómo una persona pobre podía ser rica (espiritualmente), como un ciego, podía recuperar su vista, como un prisionero, podía ser liberado, un enfermo sanado… Cada una de sus palabras eran tan divinas, sabias y maravillosas que era simplemente imposible no escucharlo.

A pesar de que había tanta gente a su alrededor, el Maestro Jesús, logró observar dos barcas vacías en la orilla, en donde los hombres, se encontraban lavando sus redes (ya que de no hacerlo el agua salada las dañaría), y este, en su infinita misericordia se acercó a una de ellas, se sentó y continúo compartiendo sus enseñanzas. Al finalizar, le indicó a Simón que llevase la barca a aguas profundas y lanzara una vez más sus redes.

Si Dios hoy te pide “echar tus redes” una vez más ¿Lo harías? ¿A pesar del cansancio? ¿A pesar de creer que ya lo has intentado todo? ¿Te atreverías a realizar tu pesca milagrosa?

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Echad las redes mar adentro

Simón, obediente y lleno de fe, le dijo: No hemos conseguido nada luego de una noche entera señor, pero en tu nombre echaré la red.

A pesar de los problemas que podamos tener siempre recuerda las palabras de Simón: “En tu nombre”.

Fe en la palabra del Maestro Jesús

Así lo hizo y presenció el milagro: sus redes en un instante estaban tan llenas que casi se rompían. Hizo seña a sus compañeros, y ambas barcas quedaron llenas.

¡Señor, soy un pecador!

El asombro se transformó rápidamente en miedo, por lo que Simón se postró de rodillas frente a Jesús y le dijo: ¡Señor, aléjate de mí porque soy un pecador!

Pescador de hombres

El Maestro, en vez de juzgarlo, sabiamente les respondió: “No teman; desde ahora serán “pescadores de hombres”. Dejaron todo y siguieron al Maestro Jesús con su fe renovada.

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¿Qué significa dejadlo todo y seguid al Maestro Jesús?

Luego de dar a conocer este primer episodio, consideramos importante realizar un análisis profundo sobre lo que significa, o al menos, el impacto que ha generado en nosotros.

Muchas veces, el señor nos lleva a aguas profundas, no para castigarnos, humillarnos, ni demostrarnos que debemos vivir temerosos, por el contrario, busca que lo conozcamos, nos acerquemos a él, lo tomemos de ejemplo, descubramos quienes somos nosotros y cuál es su propósito para nuestras vidas.

No es casualidad que tú hoy estés leyendo estas líneas. Quizás, te sientes como Simón, temeroso, dudoso de ti, tienes aflicciones, problemas, te estás divorciando, atraviesas por una enfermedad grave, pensabas que te iban a ascender en el trabajo, pero terminaron despidiéndote, sin embargo, no dudes, que Dios siempre está con nosotros y si tenemos fe en él, en su palabra y somos obedientes no hay problema del cual no salgamos victoriosos en su nombre.

¿Cuántas veces hemos culpado a Dios solo porque las cosas no se dieron como nosotros  esperamos? ¿Cuántas veces no hemos reclamado a Dios que se ha olvidado de nosotros? ¿Cuántas veces no hemos sentido rabia e injusticia ante él, así como ver que quien hace mal pareciera irle bien?

Nuestra naturaleza humana nos impide ver muchas veces sus milagros y nos dejamos cegar por la rabia, la ira, el desespero, cuando deberíamos orar con más fuerza, tener mucha más fe y entender que no se dio porque no somos nosotros quienes decidimos, es Dios quien lo hace, es Dios, quien nos da las herramientas y es su manera de decirnos que si somos pacientes, nos mantenemos fieles a él y sabemos esperar entonces nos llegará algo mejor.

Todos nos hemos sentido cansados y abandonados en algún momento, no te sientas culpable por ello, respira profundo y la próxima vez que sientas que estás a punto de dejarlo todo, o deseas rendirte así como abandonarlo todo porque estás cansado o porque sientes que intentas e intentas y aun así no obtienes resultados, continúa intentándolo, continúa teniendo fe, continúa orando incluso con más fuerza y dando gracias al señor, continúa alabando porque Dios es bondadoso y cuando da, lo hace en abundancia.

No importa lo que estés pasando, recuerda, Dios está en la barca contigo.

Jesús sana a un leproso

En el video al final de este título encontrarás la historia correspondiente al versículo de Mt. 8.1-4; Mr. 1.40-45 (Jesús sana a un leproso).

Mt. 8.1-4; Mr. 1.40-45

En este video el Maestro Jesús nos da grandes lecciones. Una de ella es que a pesar de que cada día ganaba más reconocimiento por sus milagros, iba de en pueblo en pueblo realizando ayudando a quien lo necesitase, pero sin dejar de mantenerse humilde en vez de vanagloriarse, se apartaba a lugares desiertos y oraba.

Cuando obtenemos un logro, o somos reconocidos por algo ¿Damos gracias a Dios o simplemente nos vanagloriamos de ello? No olvidemos sus enseñanzas. Sigamos sus pasos y recordemos, que nuestros logros no son nuestros sino de Dios.

Otro aspecto que podemos destacar es que si acudimos a Dios con fe, si en verdad creemos en él y en su poder siempre escuchará y atenderá a nuestras peticiones.

Por último, pero no menos importante, podemos destacar otra lección o mensaje poderoso: Debemos unirnos y ayudar a nuestro prójimo. Y cuando hablamos de ayudar no nos referimos a lo material (dinero, cosas) sino al ser bondadosos, aportar o apoyar a nuestro prójimo con lo que podamos (conocimientos, una palabra de aliento, o cualquier otra manera que pueda verse transformada en beneficio para un hermano o hermana).

Todos estamos hechos a imagen y semejanza de Dios, entonces ¿por qué no seguir su ejemplo y ayudar de manera desinteresada?

Jesús sana a un paralítico

En el video al final de este título encontrarás la historia correspondiente al versículo de Mt. 9.1-8; Mr. 2.1-12 (Jesús sana a un paralítico).

Mt. 9.1-8; Mr. 2.1-12

¿Cuántas veces no hemos actuado como los fariseos y dudado de la palabra de Dios? ¿Cuántas veces a pesar de presenciar milagros permitimos que el miedo se apodere de nuestra vida? Cuántas veces Dios no nos dice: ¡Levántate y ve! Pero en vez de hacerlo, nos quedamos inmóviles lamentándonos por lo que aún no tenemos.

Dios tiene poder y su poder es sanador. Pero si no tenemos fe, nada cambia. Demostremos nuestra fe. Glorifiquemos a Dios siempre, a pesar de nuestros temores o las circunstancias o enfermedad que estemos atravesando, él nunca abandona a sus hijos.

El llamado a Leví

Si deseas conocer qué ocurrió después del episodio de los pescadores y de la sanación del leproso y el paralítico, continúa leyendo.

Mt. 9.9-13; Mr. 2.13-17

El Maestro Jesús, luego de sus milagros como la sanación del hombre paralítico, decide quedarse un tiempo en Capernanúm, junto al mar de Galilea, allí se encuentra a Leví. A pesar de que su nombre significa el que se une a los suyos, su vida, representaba todo lo contrario. El Maestro, al verlo, le hace una petición: “¡Sigueme!” y este, sin pensarlo, lo hace. Abandonando su trabajo como Cobrador de Impuestos y transformándose en discípulo de Jesús.

Dios, en su amor y misericordia infinita ha diseñado un plan para cada uno de nosotros. Dios nos invita a arrepentirnos sin juzgarnos, entonces, hagámoslo, arrepintamonos y atendamos a su llamado de manera individual, con el corazón dispuesto, con fe, sin temor, seguros y confiando siempre en los planes bondadosos que tiene para nosotros.

El cuestionamiento sobre el ayuno

Cuando hablamos de ayuno normalmente lo relacionamos a no comer, pero ¿realmente ese es lo que significa o representa? Continúa leyendo y descúbrelo.

Mt. 9.14-17; Mr. 2.18-22

Jesús nos enseña que el ayuno está relacionada con su presencia, por lo que sus discípulos ayunaban con el propósito de acercarse más a él, buscar de manera más intensa su protección, guía, consuelo, amor y perdón. El verdadero ayuno es dar a quien lo necesite y no ejercer nuestra voluntad y el “odre nuevo” representa nuestro renacimiento, el adoptar una nueva vida después de arrepentirnos y aceptar al señor como nuestro salvador.

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