Meditaciones de la hora santa, una guía minuto a minuto

Para Reflexionar  se necesita  un altar con una luz o vela encendida para iluminar el santuario,  es necesario una biblia y quizás un extracto de lecturas del catecismo de la Iglesia Católica esto es todo lo que se necesita para el momento de las meditaciones hora santa.

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Reglas antes de las meditaciones para hora santa

Reflexiones para hora santa se necesitan reglas y están son las 3 más fundamentales:

  1. Silencio: sabemos que tenemos problema pero en este momentos se debe intentar dejar de pensar en ellos es importante dejar atrás el estrés de tu vida cotidiana, al momento de orar intenta realizar la pausadamente, no recitarlas como una máquina. Mantén un silencio y una calma en tu exterior e interior.
  2. Atención: aunque se debe realizar lecturas para hora santa, no debe tomar la hora entera, leer debe ser el punto de entrada para realizar las oraciones.
  3. Buena disposición: Se trata d la postura que adoptemos ya sea sentado, arrodillado e incluso de pie, todo se debe hacer con respeto. Consejo: si en un punto comenzamos a sentir sueno lo mejor es colocarnos de pie.

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Minuto a minuto

No existe una solo forma para hacer las meditaciones católicas, aunque las iglesias suelen estructurarlas. los consejos que te dejamos a continuación pueden ayudarte a que no te pierdas durante la hora de meditación, pero estas en la potestad de cambiarlo a tu conveniencia o lo que de verdad se adapta a tu necesidad.

00:05 – Inicio= Primeros 5 minutos: Pide al Espíritu Santo ayuda, luego haz actos de fe, esperanza y caridad. Di a Dios cómo crees, confías y sientes amor por Él. Pide más fe, esperanza y amor.

Consejo: Hay estupendas oraciones al Espíritu Santo y Actos de Fe, Esperanza y Amor en el Compendio.

00:15 – Adoración= Próximos 10 minutos: Adora a Dios. Él sostiene el universo como una semilla en la palma de su mano. Él es todopoderoso, todo bondad, más hermoso de lo que podemos imaginar y más real que las pequeñas cosas que percibimos tan fácilmente. Imagina a Cristo sentado a tu lado.

Y dile: “Oh Dios mío, adoro tu divina grandeza desde la profundidad de mi pequeñez; eres tan grande y yo tan pequeño”; o reza el Gloria Patri. Repite cuantas veces creas necesario.

Consejo : Prueba él Te Deum que está en el Compendio. Otras ayudas de la Escritura para la adoración: Éxodo 33,18-23; Cantar de los cantares 2,8-17; Mateo 2,1-11; Juan 1,1-18; Colosenses 1,15-20; Filipenses 2,6-11.

00:25 – Contrición= Próximos 10 minutos: Ofrece reparación. Lo que salva no es tu amor por Dios, sino Su amor por ti. Examina tu conciencia. Ofrece reparación por los pecados del mundo. Reza: “Oh Jesús mío, lo siento mucho. Perdóname”. (Imagina a Jesús en la cruz; besa cada llaga).

Consejo : Escrituras para contrición: 1 Corintios 13,4-7; Colosenses 3,5-10; 1 Timoteo 1,12-17; Santiago 3,2-12; 1 Juan 1,5 y 2,6; Salmos penitenciales: 6, 32, 38, 51, 102, 130, 142.

00:40 – Meditación= Próximos 15 minutos: Observa la acción de Dios. Quizás quieras rezar reflexivamente las Estaciones de la Cruz o un Rosario. O también:

Meditación de la Escritura. Lee un pasaje breve del Evangelio. Imagina la escena. Fíjate en las reacciones de Cristo. Piensa en tres formas en que ese pasaje se pueda adaptar en tu vida. Medita sobre cada línea.Meditación doctrinal. Lee pasajes de la Escritura o del Catecismo que se apliquen a una doctrina de la Iglesia. Valora el plan de Dios y encuentra formas en que se aplique a ti. (Quizás: domingo, Resurrección; lunes, Encarnación; martes, Misericordia/Confesión; miércoles, Espíritu Santo; jueves, Eucaristía; viernes, Pasión; sábado, María).

Meditación vital. Observa tu vida estudiando en tu examen de conciencia. ¿En qué tipo de orgullo sueles caer más? Egoísmo (valorarte a ti por encima de todo), Vanidad (valorar por encima de todo las opiniones de los demás), Sensualidad (valorar primero la comodidad). Reza por las virtudes opuestas: Caridad (servir primero a los demás), Fidelidad (poner primero la opinión de Cristo), Disciplina (aceptar tus cruces).

00:50 – Acción de gracias=  Próximos 10 minutos: Expresa gratitud por todos los dones de Dios. No te creó solamente a ti, sino que sostiene tu existencia por amor en cada momento. Agradécele literalmente todo y sé específico: comida, techo, ropa, salud, familia, amigos, maestros, colegas de trabajo y, sobre todo, los dones espirituales: fe, esperanza, amor, este momento de oración, la fe católica, los discípulos que te llegaron.

Da gracias a Dios por las respuestas a la oración. Agradécele las cruces. Agradécele haberte creado y angustiarse tanto por ti que ha muerto por ti.

Consejo: Escrituras para agradecimiento: Génesis 1; Génesis 8,15-22; Job 1,13-22; Daniel 3,46 ss.; Mateo 6,25-34; Lucas 17,11-19; Salmos: 8, 65, 66, 100, 111.

00:55 – Petición a Dios= Próximos 5 minutos: Pide a Dios por tus necesidades y las de otros. Él es el rey del universo. Él lo tiene todo bajo control, incluso cuando no resulta tan evidente. Reza por la Iglesia, por las intenciones del Papa, por aquellos que sufren, por los sacerdotes y obispos, por los religiosos y religiosas, por las vocaciones, por tu país, por tu familia, por lo que más necesites en tu vida espiritual. Reza por la paz y la protección de la institución de la familia. Reza por quienes te han pedido oraciones.

01:00= Finales 5 minutos: Haz una resolución de participar a la luz del Espíritu Santo que has recibido: algo que se pueda realizar y comprobar. Pide a la Santa Madre que te ayude, quizás con oraciones marianas del Compendio.

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Asimilación de la santa hora

Lecturas para hora santa existen numerosas para reflexiones, cantos y oraciones comunitarias, esto ayuda a organizar la tarea de su “Hora Santa” según su sensibilidad. Al crear un ambiente de abstracción para escuchar y reflexionar, con el diálogo del señor que lleve a un compromiso de vida.   Hoy en día, el silencio es oración: Escuchar al Señor, contemplar lo que él hizo, sacar conclusiones para nuestra vida, esa es la forma de orar.

Leer pausadamente los temas escogidos,  hacer unos momentos de silencio después de cada lectura y después de que cada termines un párrafo. Te dejaremos lecturas y oraciones debes encargarte de organizarla a tu manera de manera secuencial, recuerda reflexionar, los momentos de silencio, cantos, oraciones.

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Oraciones

Señor Jesús, queremos velar contigo, queremos estar junto a tí. Quizá no se nos ocurran muchas cosas, pero queremos estar, queremos sentir tu amor, como cuando nos acercamos a una hoguera, queremos amarte, queremos aprender a amar. Lo importante es estar abiertos a tu presencia. Y agradecer, alabar, suplicar. Y callar, escuchar, no decir nada, simplemente estar.
A cógenos como discípulos que quieren escuchar tus palabras, aprender de ti, seguirte siempre. A cógenos como amigos. Y haz de nosotros también tus testigos, testigos del amor.
Señor Jesús, toca esta noche nuestro corazón, danos tu gracia, sálvanos, llénanos de la vida que sólo tú puedes dar.

Acción de gracias

Gracias Señor, por tu muerte y resurrección que nos salva
Gracias Señor, por haber instituido la Eucaristía que nos alimenta
Gracias Señor, por este tiempo que nos has concedido para adorarte y venerarte.
Gracias Señor, por todos los beneficios que nos concedes.
Gracias Señor, por esta hora de comunión contigo
Gracias Señor, por tus palabras que reconfortan y sanan
Gracias Señor, por tu cruz que tanto enseña
Gracias Señor, por tu sangre que a tantos salva
Gracias Señor, por tu amor sin tregua y sin fronteras
Gracias Señor, por la Madre que al pie del madero nos dejas
Gracias Señor, por olvidar nuestras traiciones e incoherencias
Gracias Señor, por perdonar el sueño que nos aleja del estar en vela
Gracias Señor, por ese pan partido en la mesa de la última cena
Gracias Señor, porque aun siendo Dios, te arrodillas y a servir nos enseñas
Gracias Señor, por tu sacerdocio que es generosidad, ofrenda y entrega
Gracias Señor, por tu amor sin límites y en la cruz hecho locura
Gracias Señor.

Oración Perdón, Señor, perdón.

¡Oh Jesús! Por nuestros pecados, los de nuestros padres, hermanos y amigos, y por los del mundo entero: Perdón, Señor, perdón.

Por las infidelidades y sacrilegios, por los odios y rencores: Perdón, Señor, perdón.

Por las blasfemias; por la profanación de los días santos: Perdón, Señor, perdón.

Por las impurezas y escándalos: Perdón, Señor, perdón.

Por los hurtos e injusticias, por las debilidades y respetos humanos: Perdón, Señor, perdón.

Por las desobediencias a la Santa Iglesia: Perdón, Señor, perdón.

Por los crímenes de los esposos, las negligencias de los padres y las faltas de los hijos: Perdón, Señor, perdón.

Por los atentados contra el Romano Pontífice: Perdón, Señor, perdón.

Por las persecuciones levantadas contra los obispos, sacerdotes, religiosos y sagradas vírgenes: Perdón, Señor, perdón.

Por los insultos a vuestras imágenes, profanación de los templos, abuso de los Sacramentos y ultrajes al Augusto Tabernáculo: Perdón, Señor, perdón.

Por los crímenes de la prensa impía y blasfema, y por las horrendas maquinaciones de las sectas tenebrosas: Perdón, Señor, perdón.

Por los justos que vacilan, por los pecadores que resisten a la gracia, y por todos los que sufren: ¡Piedad, Señor, piedad!

¡Perdón, Señor, y piedad por el más necesitado de vuestra gracia; que la luz de tus divinos ojos no se aparte jamás de nosotros; encadena a la puerta del Tabernáculo nuestros inconstantes corazones; danos a sentir algo del calor divino de tu Pecho, y que nuestras almas se derritan de amor y arrepentimiento.

 Amén

Consejos para rezar la Hora Santa

En la iglesias católicas se estructura la hora santa le dejamos aquí la intención de como ellos realizan la esa Hora Santa:

En el Nombre del Padre  y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Oh Santísimo Sacramento   ¡oh Sacramento divino!   Toda alabanza y acción de gracias   te sean dadas en todo momento!

Oración al Espíritu Santo

Ven, oh Santo Espíritu,   llena los corazones de tus fieles    y enciende en ellos el fuego de tu amor.    Envía tu Espíritu y todo será creado,   y Tú renovarás la faz de la  tierra.  ¡Oh Dios,     que,  con  la  luz  del  Espíritu  Santo,   adoctrinaste los  corazones  de  los  fieles,     concede  que  en  el  mismo Espíritu     seamos  siempre  amantes  de  lo  recto!    Por Cristo nuestro Señor   Amén.

  • Acto de Contrición

¡Oh  Dios  mío!     De  todo  corazón  me  arrepiento  de haberte  ofendido,     y  detesto  mis  pecados,    porque temo  la  pérdida del cielo y las penas del infierno,   pero más que todo  porque  te  ofenden,  Dios  mío,     que  eres  todo bondad     y  merecedor de todo mi amor   Resuelvo firmemente,    con la  ayuda de tu gracia,   confesar mis pecados,   hacer penitencia   y  enmendar mi vida.   Amén.

¡ Oh Jesús Sacramentado, ten misericordia de nosotros !

Comunión Espiritual

Jesús  mío     creo  que  estás  realmente  presente     en  el Santísimo  Sacramento  del  Altar.     Te  amo  sobre  todas las cosas,     y  deseo  recibirte  en  mi  alma.     No  puedo  ahora recibirte en la Sagrada Comunión,   pero Te pido vengas a mí    por lo menos espiritualmente.   Te abrazo como si ya te tuviera  dentro   y me uno a Ti.   Concédeme que nunca me separe de  Ti!

Te adoro en todo momento¡Oh Pan de Vida bajado del cielo. Gran Sacramento!

Ofrecimiento de la Hora Santa

Mi dulce Jesús,   deseo pasar esta Hora contigo,   para consolarte,     y  para  hacer  alguna  reparación     por  medio del  amor  de  mi  pobre  corazón,     por  la  agonía  que sufriste  en  Getsemaní.   En aquella hora solitaria fuiste abandonado,   y  las criaturas que Tú creaste para amarte,   no te amaron.   El  peso de todos nuestros pecados recayó sobre Ti,   y los  míos también;   y por el dolor que yo te causé entonces con mis  pecados,     me  esforzaré  en satisfacerte  ahora con  mi  amor.     Fortalécelo,  Jesús  mío,   para  que  aunque  sea  en  pequeña  medida, Te de consolación.

Sagrado Corazón de Jesús,   fortalecido en tu agonía por un Ángel,   confórtanos en nuestra agonía.

Jesús, manso y humilde de corazón,  Haz nuestro corazón semejante al Tuyo.

  • Acto de Fe:

Todos: ¡Oh  Dios  mío!     Creo  firmemente  todas  las sagradas  verdades     que  tu  Santa  Iglesia  Católica     cree y  enseña,     porque  Tú  las  has  revelado,     y  no  puedes engañar  ni  ser  engañado.

  • Acto de Esperanza:

¡Oh Dios mío!   Confiando en tu infinita bondad y en tus promesas,   espero  obtener  el  perdón  de  mis  pecados,    la  asistencia de tu gracia   y la vida perdurable,   por los méritos  de Jesucristo, nuestro Señor y Salvador.

  • Acto de Amor:

¡Oh Dios mío!  Te amo sobre todas las cosas,   con toda  mi alma y corazón,   porque eres todo bondad,   y digno de todo amor.   Amo a mi prójimo como a mí mismo   por amor tuyo.    Perdono  a  todos  los  que  me  han  injuriado     y  pido perdón a los que yo he ofendido.

Jesús, yo vivo por Ti; Jesús, yo muero por Ti; Jesús, soy tuyo en la vida y en la muerte.  Amén.

  • Acto de Caridad

¡Oh bueno y misericordioso Salvador!,   es deseo de mi corazón     corresponder  a  tu  amor  con  amor.     Es  mi mayor  pena   el que no seas amado por todos los hombres   y en particular   el  que mi corazón sea tan frío,   tan egoísta,   tan desagradecido.     Profundamente  reconocedor     de mi  propia  debilidad  y pobreza,     confío  en  que  tu  propia gracia     hará  que  pueda ofrecerte   un acto de puro amor.   Y deseo ofrecerte este acto de amor   en reparación de la frialdad y negligencia   que tus criaturas  te  muestran     en el  Sacramento  de  tu  amor.

Oh Jesús,   mi soberano bien,   te amo   no por la recompensa que Tú has  prometido   a los que te  aman,   sino puramente  por  Ti mismo,   Te amo sobre todas las cosas que pueden amarse,   sobre todos los placeres   y en fin sobre mí mismo   y  sobre todo lo que no seas Tú mismo,   prometo ante el cielo y la tierra   que quiero vivir y morir   pura y simplemente en tu santo amor,   y si para amarte así   debo padecer persecución y sufrimientos,   estoy perfectamente satisfecho,   y diré siempre con San Pablo:   “Nada me separará de la caridad de Cristo”.

¡Oh Jesús!   Dueño Supremo de todos los corazones,    yo te amo,   te adoro,   te glorifico,   te doy gracias porque ahora  soy  todo tuyo.     Gobiérname  y  transforma  mi  alma  a semejanza de Ti  mismo,     para  que  pueda  bendecirte  y glorificarte para siempre   en la morada de los Santos.   Amén.

Dulce Corazón de Jesús, ten misericordia de nosotros   y de nuestros hermanos que están en el error.

 

Instrucción: A cada invocación siguiente, se contesta:

“Ten misericordia de nosotros.”

Dios Padre, celestial.

Dios Hijo, Redentor del mundo.

Dios Espíritu Santo.

Santa Trinidad un solo Dios.

Corazón de Jesús, Hijo del Eterno Padre.

Corazón de Jesús, formado por el Espíritu Santo en el seno de la Virgen Madre.

Corazón de Jesús, unido sustancialmente al    Verbo Divino.

Corazón de Jesús, de infinita majestad.

Corazón de Jesús, templo santo de Dios.

Corazón de Jesús, tabernáculo del Altísimo.

Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del cielo.

Corazón de Jesús, horno ardiente de caridad.

Corazón de Jesús, mansión de Justicia y de amor.

Corazón de Jesús, lleno de bondad y de amor.

Corazón de Jesús, abismo de todas las virtudes.

Corazón de Jesús, dignísimo de toda alabanza.

Corazón de Jesús, Rey y centro de todos los corazones,

Corazón de Jesús, en que están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y de la ciencia.

Corazón  de  Jesús,  en  quien  mora  toda  la plenitud  de  la  divinidad.

Corazón de Jesús, en quien el Padre se agradó.

Corazón de Jesús, de cuya plenitud todos hemos recibido.

Corazón de Jesús, deseo de los eternos collados.

Corazón de Jesús, paciente y muy misericordioso.

Corazón de Jesús, liberal con todos los que te invocan.

Corazón de Jesús, fuente de vida y santidad.

Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados.

Corazón de Jesús, colmado de oprobios.

Corazón de Jesús, desgarrado por nuestros pecados.

Corazón de Jesús, hecho obediente hasta la muerte.

Corazón de Jesús, con lanza traspasado.

Corazón de Jesús, fuente de toda consolación.

Corazón de Jesús, vida y resurrección nuestra.

Corazón de Jesús, paz y reconciliación nuestra.

Corazón de Jesús, víctima de los pecadores.

Corazón de Jesús, salud de los que en Ti esperan.

Corazón de Jesús, esperanza de los que en Ti  mueren.

Corazón de Jesús, delicia de todos los santos.

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