Peticiones de la misa de difuntos, una oración universal

Peticiones de la misa de difuntos, se considera una oración que se realiza en memoria de todas las personas fallecidas, en ellas se pide por el descanso de su alma, conoce como hacerla leyendo este interesante artículo.Peticiones misa de los difuntos

Peticiones de la misa de difuntos

Llamada también “Misa memorial de los difuntos” consiste en una oración que se utiliza en la misa ofrecida a los santos difuntos en ella se realizan oraciones y diferentes alternativas espirituales con el objeto de dar paz al alma de los fallecidos.

Las peticiones de la misa de difuntos consiste en una ceremonia que se realiza a solicitud de familiares y amigos de sus seres querido que han fallecido, generalmente se realiza la oración y la misa en honor a muchos  difuntos

Las oraciones, y el resto de las acciones que se presentan en el ceremonial, representan la celebración de la palabra, más que una ceremonia litúrgica, están pensadas y elaboradas con el objeto de otorgar a quien la realiza, herramientas necesarias para llevarla a cabo

Las preces por los difuntos como es llamado el contenido de la palabra que se realiza en las peticiones de la misa de los difuntos, deben estar enmarcadas dentro de un sentido pastoral , se debe conocer al difunto y su relación con lo que se le está ofreciendo por parte de los presentes, quienes realmente sienten de verdad la ceremonia.

Este tipo de actos no debe hacerse demasiado largo y previamente se elabora un pequeño cronograma, donde se imprime en folletos donde cada doliente podría  ir llevando la petición de manera ordenada. Estas preces han sido probadas anteriormente y sirven de mucha ayuda a los familiares.

Misa Memorial de los difuntos

La ceremonia de peticiones por los difuntos está compuesta por diferentes etapas que en su conjunto termina construyendo un hermosos ceremonial que llena de gozo y tranquilidad a todo aquel que asiste a la misa.

Plegaria introductoria

Es una especie de pequeñas palabras que dan la bienvenida a todos los fieles y familiares, que tienen relación con los difuntos, se hace una especie de bendición y se da una pequeña explicación espiritual de la ceremonia que se va a celebrar, vemos un ejemplo de ella:

“Hermanos: Nos hemos reunido hoy ante el fallecimiento de NN, cargados con todos esos sentimientos de dolor, de sorpresa, de invalidez total ante lo que es inexorable, que nos causa toda muerte. Nos hemos reunido para acompañar en su dolor inconsolable a estos amigos que se enfrentan a la partida definitiva de un familiar.”

“Si no tuviéramos nuestra Fe, solamente eso podríamos ofrecerles. Pero por la Fe sabemos que podemos hacer más. Creemos en la ‘comunión de los santos”, creemos que la muerte no rompe del todo los lazos que nos unían con los que partieron. Podemos ayudarles en su entrada en el más allá con nuestras oraciones, si es que las necesitan, así como también esperamos que ellos, desde su nueva cercanía con Dios, siguen velando por nosotros.”Peticiones misa de los difuntos

Inició con un saludo

Se procede entonces a realizar el saludo introducción y la bienvenida a la ceremonia, la descripción de los saludos es el siguiente:

“Que la gracia, la paz y el consuelo de Dios nuestro Padre, de Jesucristo el Señor y la comunión del Espíritu Santo, acompañen a NN en su paso a la vida eterna, y estén siempre con todas y todos Uds. Y con tu espíritu.”

Oración a los difuntos

En esta parte de las peticiones de la misa de difuntos, comienza realmente la ceremonia espiritual donde se hace una oración en solicitud de traer la paz al alma de los fallecidos o fallecido, se pide por el descanso eterno y la paz de cada uno de los difuntos:

“Señor, Padre Santo y Bueno, Dios todopoderosos y eterno, humildemente te suplicamos por tu siervo, a quien llamaste de este mundo a tu presencia; dígnate llevarlo(a) al lugar del descanso, de la luz y de la paz. “

“Concédele fran­quear victoriosamente las puertas de la muerte, para que habite con tus santos en el cielo, en la luz que prometiste a Abraham y sus descendientes. Que se vea liberado de toda pena y que, cuando llegue el momento de la resurrección y del premio, sea colocado entre los santos y elegido, para que junto a ti, goce de la vida inmortal en el reino eterno. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.”

Lecturas de Salmos

Se realiza la oración del salmo de la esperanza y se invita a todos los presentes que tienen una Biblia a seguir la lectura del mismo, los que no la poseen pueden utilizar el folleto previo que se entregó en la entrada del recinto religioso.

“Vamos a rezar ahora el Salmo 22, que expresa nuestra confianza en la bondad y en el poder de Dios. Él, incluso en los momentos más oscuros de nuestra existencia y aún después de la muerte, cuida de nosotros”. Decimos todos: “El Señor es mi Pastor, nada me puede faltar.”

“En verdes praderas él me hace recostar. El Señor es mi Pastor, nada me puede faltar

“Me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas, me guía por el sendero recto por el honor de su nombre. El Señor es mi Pastor, nada me puede faltar.”

“Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo porque tú vas conmigo, tu vara y tu cayado me sosiegan, El Señor es mi Pastor, nada me puede faltar. “

“Preparas ante mí una mesa, frente a mis enemigos me unges con perfume la cabeza y mi copa rebosa, El Señor es mi Pastor, nada me puede faltar.”

“Tu bondad y tu ternura me acompañan todos los días de mi vida, y habitaré en la casa del Señor por años sin término, El Señor es mi Pastor, nada me puede faltar.”

Peticiones misa de los difuntos Oración adicional

A continuación se puede realizar la opción de la “oración por quienes lloran ante la muerte”, como su nombre lo indica es una oración que consiste en una herramienta espiritual para ayudar aquellas personas que sufren y tienen problemas para superar la muerte de un ser querido, y mantienen el llanto por mucho tiempo.

Esta oración es muy halagadora y la mayoría de las veces se recomienda realizarla en las peticiones de la misa de difuntos, y no es recomendable omitirla durante las peticiones de la misa de difuntos, por su hermoso contenido veamos:

“Padre de misericordia y Dios de todo consuelo, que nos cuidas siempre con amor y transformar la oscuridad de la muerte en aurora de vida, mira a estos hijos tuyos que lloran en su tribulación, sé nuestro refugio y fortaleza, Señor, y llévanos desde la oscuridad del llanto y del dolor, a la paz de tu presencia.

“Ya que tu Hijo, Jesucristo nuestro Señor, muriendo destruyó el poder de la muerte y resucitando nos dio nueva vida, concédenos seguir sus pasos, para que al final de nuestra vida lleguemos a reunirnos con nuestros hermanos en aquel lugar donde serán enjugadas to­das las lágrimas de nuestros ojos. Por Nuestro Señor Jesucristo amén.”

Oración a la comunidad

Consiste en una  plegaria que tiene una gran fuerza  cuando se realiza en conjunto, sobre todo si se encuentra una mayoría de personas relacionadas con la comunidad religiosa de la zona, venados:

“Todos juntos como Pueblo de Dios, como familia bien unida. Vamos, pues, hermanos, a rezar así unidos. Pediremos no solamente por nosotros mismos y por nuestro hermano (Se dice el nombre del fallecido), sino también por toda la Iglesia, por la paz del mundo y por nuestra salvación. Te los pedimos señor. Amen”

Por todos los pastores de la Iglesia, por todos los que nos ayudan en el camino de la salvación, para que lo que enseñan con su palabra lo cumplan también con sus obras, roguemos al Señor. Te lo pedimos  Señor.”

“Por quienes dirigen los destinos de los pueblos, para que promuevan la justicia y la paz, roguemos al Señor. Te lo pedimos, Señor

“Por quienes sufren en el cuerpo o en el espíritu, por los enfermos, por los tristes, por quienes están solos, por lo que no consiguen trabajo, para que nunca se crean abandonados de Dios, roguemos al Señor. Te lo pedimos, Señor”

“Para que el Señor se digne librar a su siervo (se nombra del reino de las tinieblas de la muerte, roguemos al Señor. Te lo pedimos, Señor.”

“Para que se digne colocarlo junto a Él, entre los santos del Cielo, roguemos al Señor. Te lo pedimos, Señor, Para que el Padre el Cielo que se dignó admitir entre sus hijos a (Se dice el nombre o los nombres de las personas) el día del Bautismo, ahora lo reciba entre los Santos en la gloria, roguemos al Señor. Te lo pedimos, Señor”

“Para que el Dador de todo bien, que el día de la Confirmación le dio a (Se dice el nombre o los nombres de las personas), su Santo Espíritu, ahora lo reconozca marcado por ese sello divino, roguemos al Señor. Te lo pedimos, Señor.”

“Para que el Dios Bueno, que tantas veces perdonó a nuestro hermano en el Sacramento de la Reconciliación, olvide todas las faltas que pudo cometer, roguemos al Señor. Te lo pedimos, Señor.”

“Para que Jesús quien dijo “Quien come mi carne y bebe mi sangre, no morirá para siempre “y que vino tantas veces al corazón de (Se nombra a los difuntos) en la Eucaristía, le dé ahora la vida eterna, roguemos al Señor Te lo pedimos, Señor.”

Peticiones misa de los difuntos Las plegarias con respecto a esta oración, puede ser muy extensas en función de las necesidades espirituales de los fieles, algunas las realizan un poco extensas otras más cortas, siempre la consideración está en manos de los sacerdotes y de las autoridades eclesiásticas.

Para finalizar esta parte de la misa en memoria de un difunto, se invita a todos los participantes a decir el siguiente:

“Escucha, Señor, nuestras súplicas y concede a la Iglesia la fidelidad a tu palabra, a todos los pueblos la paz en la justicia, a los difuntos la misericordia y el perdón que siempre desearon, y a nosotros el consuelo que necesitamos. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor, Amén.”

Monición a la lectura de la palabra

Esta parte abre un preámbulo donde se indica cual es la motivación para realizar la lectura de la palabra se le denomina “Monición”, lo cual es una advertencia que se realiza en las celebraciones de la liturgia, con el objeto de preparar a los fieles con respecto a la actividad que continúa en la ceremonia.

Primera Lectura de la palabra

Generalmente se selecciona un versículo de la Biblia que tenga relación con los difuntos, se opta por tomar alguna acción donde estuvo involucrado Jesucristo, también se pueden tomar algunas palabras del Antiguo testamento como:

La lectura de libro de Job, donde se detallan  situaciones interesantes relativas a la gloria y existencia de Dios:

“Yo sé que mi Redentor está vivo y que al final me alzará sobre el polvo! Después de que me quede sin piel, ya sin mi cuerpo, veré a Dios; yo mismo lo veré y no otro, mis propios ojos le verán”.

Segunda lectura de la palabra

Al igual que la anterior se selecciona un escrito de la Biblia donde se exprese algún tema relativo con los difuntos veamos este:

“Una voz del cielo me dijo: “escribe esto: felices desde ahora los muertos que han muerto en el Señor”. Sí, dice el Espíritu, que descansen de sus fatigas, porque sus obras buenas los acompañan.”

Al final de cada lectura es importante decir: “Es palabra de Dios” y los fieles responden: “Te lo pedimos señor”.

Tercer lectura de la palabra

En este caso siempre se va a definir leer el libro de la sabiduría, en él se establece la vida de los buenos ya que están en manos de Dios dice así:

“La vida de los buenos está en manos de Dios y no los tocará el tormento. Los insensatos pensaban que morían, consideraba su tránsito como una desgracia, su partida de entre nosotros, como una destrucción; pero ellos están en paz. La gente pensaba que eran castigados, pero ellos esperaban seguros la inmortalidad.”

“Sufrieron un poco de tiempo, recibirán grandes premios, porque Dios los puso a prueba y los halló dignos de sí: los probó como oro en el crisol, los recibió como un sacrificio agradable. El día del juicio ellos resplandecerá como chispas que prenden por un cañaveral. Los que confían en Él conocerán la verdad, y los fieles permanecerán con Él en el amor, porque los elegidos encontrarán gracia y misericordia.”

Es palabra de Dios, Te lo pedimos señor.

Cuarta lectura de la palabra

Se toma también cualquier versículo bíblico referente a la sabiduría, donde el contenido es de la siguiente manera:

“La persona justa, aunque muera, goza del reposo. La vejez respetable no consiste en tener una larga vida, ni se mide por el número de años. La verdadera ancianidad es la prudencia, y la edad madura, es una vida sin mancha. La persona justa supo agradar a Dios, que lo amó y ahora lo llevo con El.”

Es palabra de Dios, Te lo pedimos señor.

Quinta y Sexta Lectura de la palabra

De esa forma se van haciendo las diversas lecturas Bíblicas hasta llegar a la sexta Lectura, previamente se ha tomado la quinta lectura que también establece el libro de la sabiduría pero dedicada a los jóvenes fallecidos, en la sexta lectura se toma el libro de los Macabeos.

En él se plantean descripciones sobre el Nuevo testamento, veamos:

“En aquellos días, Judas, el jefe de Israel, hizo una colecta y envío lo recogido al templo de Jerusalén, para que se ofreciera un sacrificio por los muertos, obrando con gran rectitud y nobleza, pensando en la resurrección.”

“Si no hubiera esperado la resurrección de los caídos, habría sido inútil y ridículo rezar por los muertos. Es una idea buena y santa rezar por los difuntos para que sean liberados de todo mal. “Es palabra de Dios, Te lo pedimos señor.

Otras lecturas

Es casi obligado realizar en las peticiones de la misa de difuntos, realizar  lecturas contenidas en el nuevo testamento, recordemos que esta parte de la Misa ofrece la variación muy similar a la liturgia tradicional de proceder a la lectura de la palabra, en este caso se pueden tomar versículos que permitan relacionar la ceremonia con la Biblia, algunas de ellas son las siguientes:

  • Lectura de la carta de San Pablo a los Filipenses
  • Lectura de la carta de San Pablo a los Romanos
  • Lectura de la carta de San Pablo a los Efesios
  • Lectura de la carta de San Pablo a los Tesalonicenses

Cualquiera de las cartas de Pablo se pueden desarrollar durante la lectura de la palabra, se toman estas por su contenido espiritual profundo, la inspiración del apóstol en su manera de expresar el amor hacia Jesús.

Los Salmos Responsoriales

Se realizan al finalizar las lecturas de la palabra, sirven para traer paz a las almas de los difuntos y tranquilizar las emociones de los dolientes, quienes deben buscar de alguna forma la tranquilidad de sus familiares fallecidos.

  • Primer Salmo responsorial:

“Mi alma tiene sed de Dios Oh Dios, tu eres mi Dios, por ti madrugo Mi alma está sedienta de ti; mi carne tiene ansia de ti, Como tierra reseca, agostada y sin agua. Mi alma tiene sed de Dios.”

“¡Cómo te contemplaba en el santuario, viendo tu fuerza y tu gloria! Tu gracia vale más que la vida. Mis labios proclamarán tu alabanza. Mi alma tiene sed de Dios. Toda mi vida te bendeciré y alzaré mis manos invocando.”

“Me saciaré con ricos manjares y mis labios te cantarán jubilosos. Mi alma tiene sed de Dios Porque tú fuiste mi auxilio, a la sombra de tus alas canto con gozo; Mi alma está contigo y tu diestra me sostiene 

  • El segundo Salmo Responsorial se puede expresar de la siguiente manera:

“Caminaré en presencia del Señor en el país de la vida. El Señor guarda a los sencillos: cuando yo estaba sin fuerzas me salvó. Caminaré en presencia del Señor en el país de la vida Tenía fe aun cuando dije: “qué desgraciado soy Yo decía en mi apuro “los hombres son mentirosos”

“Caminaré en presencia del Señor en el país de la vida. Mucho le cuesta al Señor la muerte de sus fieles. Señor, yo soy tu siervo, rompiste mis cadenas. Caminaré en presencia del Señor en el país de la vida”

  • Tercer Salmo responsorial:

“Qué alegría cuando me dijeron, Vamos a la casa del Señor. Qué alegría cuando me dijeron Vamos a la casa del Señor. Ya están pisando nuestro pies tus umbrales, Jerusalén”

“Qué alegría cuando me dijeron, Vamos a la casa del Señor, Jerusalén está cimentada como una ciudad fuerte, Allá sube el pueblo, el pueblo del Señor”

“Qué alegría cuando me dijeron, Vamos a la casa del Señor. Según la costumbre de Israel, a celebrar el nombre del Señor. Allí están los tribunales de Justicia, en el palacio del Rey”

“Qué alegría cuando me dijeron, Vamos a la casa del Señor. Pidan la paz para la casa de Dios, a los que moran en ese lugar. En la casa del Señor nuestro Dios, te deseo todo bien”

“Qué alegría cuando me dijeron, Vamos a la casa del Señor”

Lectura de los evangelios

Los evangelios son conocidos por todos los cristianos, en ellos se expresan diversas experiencias de situaciones relativas a la vida y obra de Jesucristo, para la ceremonia de las peticiones de la misa de difuntos se pueden tomar los siguientes:

  • Lectura del Santo Evangelio según San Juan
  • Lectura del  Santo Evangelio según San Mateo
  • Lectura del Santo Evangelio según San Lucas

Homilía

Aunque algunos no están de acuerdo en realizarla por el tipo de ceremonia, en algunos casos se procede hacer una Homilía, la cual puede realizarla el sacerdote que preside el acto. Esta homilía puede estar acompañada por las llamadas preces Litánicas (son cantos de la Misa), terminando siempre diciendo: Roguemos al señor”, y responden los fieles “Te lo pedimos señor”.

Oración y Padre nuestro

La parte culminante de las peticiones de la misa de difuntos, establece una reflexión corta que se le agrega un padre nuestro, la oración dice de la siguiente forma.

“Señor que tienes piedad de nosotros, concede a NN el descanso eterno y a nosotros el consuelo que te pedimos por Jesucristo Nuestro señor” Amén.”

Se realiza entonces una solicitud por parte de quien dirige la ceremonia:

“Hermanos, recemos ahora como Jesús nos enseñe, la oración de los hijos de Dios. Nos tomamos de las manos y decimos todos juntos” (En ese momento se reza el padre nuestro)

Seguidamente se rocía el cuerpo del alma del fallecido o los fallecidos nombrándolos y lanzando el agua al aire, como un recuerdo de su bautizo, se dice la  siguiente Bendición:

“Dales, Señor el descanso eterno… Brille para ellos la luz perpetua, Que las almas de los fieles difuntos, por la misericordia de Dios, descansen en paz, La bendición de Dios todopoderoso acompañe a nuestro hermano difunto y permanezca siempre con todos Uds. en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén”

Despedida

El sacerdote termina la ceremonia diciendo unas palabras de agradecimiento hacia los familiares de los difuntos (Y vuelve a nombrarlos), otorgando la bendición de Dios por haber compartido ese momento de dolor, el resto de la despedida conforman unas palabras de manera espontánea del clérigo a los presentes. Al final puede concluir de la siguiente forma:

“Que las almas de los fieles difuntos descansen en paz amen, y de esa forma concluye la misa.”

Oración Universal por Difuntos

La oración siguiente puede aplicarse a la ceremonia de las peticiones de la misa de difuntos, así mismo puede cualquier católico hacerla en cualquier parte donde considere que se encuentre solo y sin ningún tipo de molestias, esta oración se expresa de la siguiente forma:

“Oremos a Dios, Padre todopoderoso, que resucitó a su hijo Jesucristo del sepulcro e invoquemos fielmente por la salvación de los vivos y de los difuntos. Por el Papa, los Obispos y todos los pastores de la Iglesia: para que anuncien el Evangelio de la Esperanza y la alegría acompañando a los atribulados, roguemos al Señor.”

“Por los que gobierna las naciones: para que promuevan la justicia y la paz y defiendan la vida humana en todas sus etapas, roguemos al Señor. Por todos los que sufren en su alma o en su cuerpo: para que nunca piense que han sido abandonados de Dios, roguemos al Señor.”

“Por nuestros familiares difuntos: para que Dios los acoja bondadosamente, los purifique con su misericordia y los revista de inmortalidad, roguemos al Señor. Por nuestros amigos y bienhechores difuntos para que Dios los acoja en su reino y les conceda la gloria de los santos, roguemos al Señor.”

“Por nuestros hermanos y hermanas para que el Señor les acoja en su Reino y les abra las puertas de la casa del Padre, roguemos al Señor. Dios todopoderoso y  eterno, Señor de vivos y muertos, lento a la cólera y rico en piedad, humildemente te suplicamos, que por la intercesión de la Bienaventurada Virgen María y la de todos los santos, concedas piadosamente el perdón de sus pecados y la vida eterna a aquellos por quienes hemos rogado. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén”

Otros tipos de misa 

En algunos países se lleva cabo una misa muy similar a la que acabamos de explicar, se denomina “Misa Memorial para los difuntos” su contenido espiritual es el mismo, no hay diferencia en las peticiones de la misa de difuntos con respecto a este tipo de  ceremonia.

Su profundidad es similar a las peticiones de la misas de difuntos y las diferencias se encuentran en pequeñas formas de orar y su forma de realización, veamos su estructura.

Introducción con el Rito de acogida

Se comienza la ceremonia diciendo el siguiente por parte del sacerdote:

“Jesús nos dijo que el grano del trigo tiene que morir bajo tierra para poder convertirse en espiga; también nos dijo que todo árbol que dé buena cosecha hay que podarlo para que mejore sus frutos.”

“Lo puso como ejemplo de cómo iba a ser su vida y cómo debe ser la nuestra: renunciar a nosotros mismos para que florezca una nueva vida.” y continúa el clérigo diciendo: 

“En esta Eucaristía vamos a recordar a nuestro hermano (y se dice el nombre o los nombres de los difuntos) teniendo presente la Muerte y la Resurrección de Jesús, Vamos a entender lo que esto significa para nosotros y comprender que todos tenemos que superar esta prueba: la más difícil pero también la más segura, la que nos trae la esperanza en una vida futura.

“Para los que creemos en Jesús, la muerte sólo tiene sentido si la miramos a la luz de la mañana de Resurrección, cuando empiecen a florecer las semillas que hemos depositado en la tierra y a retoñar las ramas del árbol caído.

Petición del perdón

Lo realiza el sacerdote y los fieles deben responder teniendo enfrente una persona llamada monitor:

Sacerdote: “Jesús nos dice en su Evangelio que de las semillas que plantemos en la primavera de nuestra vida, brotarán los frutos para el día de mañana. Si sembramos el bien Dios estará de nuestra parte a la hora de juzgarnos. Y aunque las cosas no hayan ido tan bien, nos perdonará”

Monitor: Perdónanos, Señor, porque disfrutamos de todo lo que has creado y nos olvidamos de Ti, su Creador, Perdón, Señor. Te pedimos perdón, Señor-Jesús, porque te echamos en cara el mal que existe en el mundo y olvidamos que Tú sufriste la Cruz para salvarnos a nosotros. Cristo, perdónanos. Perdónanos, Señor, porque no sabemos reconocer que cada minuto de nuestra vida es un regalo que Tú nos haces y a veces lo maltratamos… Perdón, Señor.”

Absolución

Es una parte de las peticiones de la misa de difuntos donde el cura ofrece el perdón de todos los fieles y familiares de los difuntos, dando el agradecimiento por su presencia y permitir la entrada a la casa de Dios.

Oración

En esta parte es muy similar a la planteada anteriormente, la oración a los difuntos puede ser realizada de la misma forma como se hizo con la descrita al principio, de manera que no hay variación en este aspecto.

Lecturas de la palabra

Se hace la Monición y posteriormente solamente la lectura de la palabra, la cual es una sola en este caso, se toma la referencia de cualquier evangelio del nuevo testamento que tenga relación con la ceremonia en cuestión, la palabra puede ser dicha por los que seleccione quien se encuentre dirigiendo la misa.

Aclamación

Consiste en un llamado a Jesús expresando totalmente el agradecimiento por las acciones que está realizando el día de hoy, en alguna parte de la aclamación los fieles deben decir:

“Señor, escucha mi oración. Escúchame en seguida, Señor, que me falta el aliento. En la mañana hazme escuchar tu gracia, ya que confió en Ti. Señor, escucha mi oración. “

Evangelio

Se procede a la lectura únicamente del evangelio del según San juan:

“En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo: el que coma de este pan, vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne, para la vida del mundo.”

“Discutían entonces los judíos entre sí: ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne? Entonces Jesús les dijo: Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del Hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.”

“Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, habita en mí y yo en é1. El Padre que vive me ha enviado y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come, vivirá por mí.”

“Este es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron: el que come este pan vivirá para siempre. Amen”

Realización de la Homilía

Esta homilía está dirigida a los difuntos y se compone de varias partes, donde se recuerda y se les da la bendición a todos los presentes para que recuerden a sus seres queridos con amor, y que comprendan que ellos están en los brazos de Dios, las homilías son:

  • En recuerdo de nuestros difuntos
  • Homilía día de Difuntos, rememorando la Resurrección de Jesús.

Oración a los fieles

Se procede entonces a realizar la oración a todos los fieles presentes donde cada uno se involucra directamente con la actividad, esta oración puede ser dicha por quien designe el sacerdote:

Ofrendas

Permiten dar en esta creencia algunas ofrendas que voluntariamente los fieles quieran donar, se acompaña con la siguiente plegaria:

“Te ofrecemos el pan y  el vino frutos de la tierra y del trabajo de los  hombres y mujeres, que labraron la tierra, sembraron el grano y  plantaron la viña. Junto a ellos, ofrecemos nuestras vidas, nuestros trabajos y  sudores, y también nuestras alegrías. Recíbelo como nuestra mejor ofrenda. Te le ofrecemos, por Jesucristo  Nuestro Señor. Amén.”

Culminación

La culminación de la ceremonia se realiza con la llamada consagración donde el padre realiza una serie de alabanzas y peticiones para que las almas de los difuntos puedan descansar en paz, es un poco extensa y algunos prefieren para no alargar la ceremonia decirla de manera corta.

Continua  el final de la misa rezando un padre nuestro, luego el gesto de paz hacia  todos los hombres, donde se expresa la entrega del pan y la espera que debemos tener con respecto a la llegada de Dios en nuestros corazones. El sacerdote despide la ceremonia dando las gracias a todos los presentes.

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