Elías: vida y obra de un profeta defensor de la adoración

Profeta Elías, hebreo que vivió en el siglo IX a. C..  Fue Considerado en la religiones judías y cristianas, llamado como el “intérprete de Dios”, los milagros que cumple Elías manifiestan representa el poder de Yahvé quién es Dios de Israel sobre el padre dios conocido como Baal; a pesar de ello, las tradiciones bíblicas sobre este profeta son complejas y discutidas.

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Contexto histórico

Elías empieza a profetizar en la época del reinado de Acab, quien rigió todo Israel entre los años 874 y 853 antes de cristo, los relatos bíblicos cuentan que el rey Acab desposa a Jazabel quien era hija del rey Sidon, Jazabel creía en brujería y hechicería y Acab luego de casarse con ella comenzó a alejarse de Dios y unirse a las religión que ahora su esposa tenían, no solo el corazón de Acab se desvió de los preceptos de Dios, sino también todo el pueblo, lo que provocó la ejecución de la mayoría de los profetas de Israel y como consecuencia de la iniquidad, Dios hizo que sobreviviera una gran sequía en Samaria y por ende, una hambruna en la región.

El libro de las crónicas de los Reyes de Israel,  1 Reyes 18: Elías y los profetas de Baal, nos cuenta cómo fueron los hechos en ese momento

18.- Después de pasar mucho tiempo, en el tercer año, el señor le dijo a Elías: «Ve y reúnete con el rey Acab, pronto mandaré lluvia». 2: Así que Elías fue a ver a Acab.

El hambre que se sufría en Samaria era muy grave. 3: Así que el rey Acab mandó llamar a Abdías, el administrador del palacio del rey. Abdías era un verdadero seguidor del Señor.  En un momento que Jezabel decidió culminar con los profetas del señor, Abdías selecciono a cien profetas y los escondió en dos cuevas, cincuenta en cada una, y les daba agua y alimentos.

5: El rey Acab le dijo a Abdías: «Ven conmigo, revisaremos cada fuente y riachuelo del país para ver si podemos encontrar suficiente pasto para mantener vivos a los caballos y a las mulas, y así no tener que matarlos». 6: Cada uno escogió la parte del país que iba a recorrer. Acab se fue solo por un lado y Abdías solo por el otro. 7: Mientras Abdías hacía el recorrido, se encontró con Elías. Al reconocerlo, Abdías se postró rostro en tierra ante Elías y dijo: —¿De veras es usted mi señor Elías?

8: Elías le contestó:Sí, soy yo. Ve y dile a tu señor que Elías está aquí. 9: Entonces Abdías le dijo:Si yo le digo a Acab que sé dónde estás, ¡él me matará! No te hecho nunca nada malo, ¿por qué quieres que muera? 10: Tan seguro como que vive el Señor tu Dios, que el rey te ha buscado por todas partes. Al buscarte en un país, si el gobernante del país decía que tú no estabas ahí; entonces Acab obligaba al gobernante a jurar que tú no estabas. 11: Y ahora tú me dices que vaya a decirle al rey que estás aquí.

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12: Si le digo que tú estás aquí, entonces el Espíritu del SEÑOR te llevará a otro sitio, vendrá aquí el rey Acab, y al no encontrarte me matará. Yo he seguido al SEÑOR desde niño. 13: Tú te enteraste de lo que hice cuando Jezabel mataba a los profetas del SEÑOR y cómo yo escondí a cien profetas del SEÑOR en cuevas, cincuenta en una cueva y cincuenta en otra. Les llevaba comida y agua. 14: Ahora tú dices: «Ve y dile a tu señor que Elías está aquí». Él me va a matar.

15: Elías le contestó: —Tan seguro como que vive el SEÑOR Todopoderoso en cuya presencia he estado, te digo que hoy veré al rey.16: Así que Abdías fue a encontrarse con el rey Acab y le dijo dónde estaba Elías. El rey Acab fue a encontrarse con Elías, 17: y cuando lo vio, le dijo: —¿Eres tú el hombre que causa tantos problemas en Israel?18: Elías le contestó: —Yo no causo problemas en Israel. Tú y la familia de tu papá han sido la causa de los problemas. Cometiste un gran error cuando dejaste de obedecer lo que dice el SEÑOR y comenzaste a seguir dioses falsos.

19: Ahora, dile a todo Israel que se reúna conmigo en el monte Carmelo y trae también a los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal y a los cuatrocientos profetas de la diosa falsa Aserá que dependen de la reina Jezabel.20: Así que Acab citó a todos los israelitas y a los profetas a un encuentro en el monte Carmelo. 21: Elías se acercó a todo el pueblo y le dijo:—¿Hasta cuándo seguirán dudando? Decidan si el SEÑOR es el Dios verdadero y entonces síganlo a él. Pero si Baal es el Dios verdadero, entonces sigan a Baal.La gente no respondió ni una palabra.

22: Así que Elías dijo:—Yo soy el único profeta del SEÑOR que queda, pero hay cuatrocientos cincuenta profetas de Baal. 23: Así que traigan dos toros. Que los profetas de Baal tomen uno, que lo maten y lo corten en pedazos. Que traigan madera, pero sin prenderle fuego. Luego yo haré lo mismo con el otro toro y tampoco prenderé fuego al sacrificio.24: Ustedes los profetas de Baal le pedirán a su dios y yo le pediré al SEÑOR. El que conteste con fuego es el verdadero Dios.Al pueblo le pareció una buena idea.

25: Entonces Elías les dijo a los profetas de Baal:—Ya que ustedes son mayoría, elijan primero su toro, prepárenlo y pidan en el nombre de sus dioses, pero sin prenderle fuego al sacrificio.26: Así que los profetas tomaron el toro que la gente les dio y lo prepararon. Oraron a Baal hasta el mediodía. Le pidieron a gritos: «¡Baal, por favor, contéstanos!» Pero sólo hubo silencio, no hubo respuesta mientras los profetas bailaban alrededor del altar que habían construido.

27: Al mediodía, Elías comenzó a reírse de ellos. Les dijo:—¡Griten más fuerte! Si él es dios, tal vez esté ocupado o quizá esté haciendo sus necesidades o tal vez salió por un rato. A lo mejor está durmiendo y si oran un poco más fuerte lo despertarán.28: Y comenzaron a gritar más fuerte y a cortarse con cuchillos, espadas y lanzas hasta sacarse sangre, como era su costumbre.

29: Se hizo tarde, pero el fuego todavía no aparecía. Los profetas continuaron profetizando hasta llegar el momento de hacer el sacrificio de la tarde, pero no pasó absolutamente nada. Baal no hizo ni un ruido. No contestó nada. Nadie los escuchaba. 30: Entonces Elías le dijo a todo el pueblo:—Reúnanse conmigo. Así que todo el pueblo estuvo junto a Elías. El altar del SEÑOR había sido destruido, así que Elías lo arregló. 31: Elías encontró doce piedras, una por cada una de las doce tribus nombradas por los doce hijos de Jacob, a quien el SEÑOR había llamado Israel.

32: Elías usó las piedras para arreglar el altar en honor al SEÑOR. Después hizo una zanja alrededor del altar que podía contener quince litros de agua.  33: Luego Elías acomodó la madera en el altar, cortó el toro en pedazos y los colocó sobre la madera. 34: Entonces les dijo:—Llenen cuatro jarrones de agua y derramen toda el agua sobre los pedazos de carne. Luego Elías dijo:—Háganlo de nuevo. Después dijo:—Háganlo por tercera vez. 35: El agua corrió hasta llenar la zanja alrededor del altar.

36: Al llegar el momento del sacrificio de la tarde el profeta Elías se acercó al altar y oró así: «SEÑOR, Dios de Abraham, Isaac y Jacob. Ahora te pido que es una prueba de que tú eres el Dios de Israel y que yo soy tu siervo. Muéstrales que tú me ordenaste que hiciera todo esto. 37: SEÑOR, atiende mi oración, muestra a la gente que tú, SEÑOR, eres Dios. Así la gente sabrá que tú los estás haciendo volver a ti».

38: Así que el SEÑOR hizo bajar fuego que quemó el sacrificio, la madera, las piedras e incluso la tierra alrededor del altar. El fuego también secó toda el agua de la zanja. 39: Todo el pueblo vio esto, se postró y comenzó a decir: «¡El SEÑOR es Dios! ¡El SEÑOR es Dios!» 40: Entonces Elías dijo: —¡Atrapen a los profetas de Baal! ¡Que no escape ninguno! Así que la gente los capturó y Elías los llevó al arroyo Quisón y los mató a todos.

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Características de la misión del Profeta Elías

Elías,  no solo es un profeta, sino que era el profeta de Dios, sabemos que no todos los mensajes de Dios son claros y que pueden existir algunas interrogantes pues te aclararemos los más frecuentes sobre la misión de este gran Profeta:

¿Cuál era la situación de los israelíes?

Aunque Elías en la biblia, nos dice que le indica Acab que informara a su pueblo para subir al monte Carmelo, allí no nos explica la situación actual del pueblo, contemplen lo que es subir una montaña en época de sequía en donde el sol se encuentra en su punto más alto e incluso a la luz del amanecer, resulta evidente  está sumido en la pobreza y se le dificultará demasiado subir. Recordemos que fueron tres años y medio de sequía y la verdad este acontecimiento tuvo que a ver  dejado su huella.

¿Por qué es probable que Elías sienta algo de miedo?

El profeta Elías se encontraba rodeado de 450 sacerdotes de Baal más la gente del pueblo de Israel, recordemos que ya Abdías le había advertido que la reina Jezabel ya ha ejecutado a muchos siervos de Dios y que Acab lo buscaba para ejecutarlo. Pero aun así Elías se opone con firmeza al culto a Baal. La Biblia explica que Elías era un “hombre de sentimientos semejantes a los nuestros”, así que no sería raro pensar que dado a todos esto sintiera algo de miedo, era un solo hombre que solo contaba con la fe de Abdías pero este no se revelaría en contra de su rey aunque era de excelente sentimiento siempre obedeció a Acab.

Sin contar con la gran resistencia  de los falsos profetas quizá ellos también pensaron lo que nosotros pensamos  que un solo hombre jamás podrá con todos ellos, uniendo a todos ello el apoyo del rey Acab, quien tampoco le tiene ninguna simpatía a Elías. Podemos llegar a pensar que, frente a un pueblo infiel, un rey apóstata y unos sacerdotes sedientos de sangre, Elías debe sentirse terriblemente solo.

 ¿Por qué era tan horrible el culto a Baal?

Aunque no los creamos en esta religión se practicaban rituales abiertamente que permitían cosas como:

  1.  hombres y mujeres dedicados a la prostitución.
  2.  se practicaban orgías sexuales.
  3.  y hasta se sacrificaban niños.

Sin contar que se había desorientado a una nación entera a servir a falso dioses olvidándose del Dios verdadero. Por todas estas razones, Jehová le anuncia  a Elías que se aleje porque se aproxima una sequía que duraría hasta que el profeta mismo decretó su fin.

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Sucesos durante la sequía

Se dice que Jehová había enviado a Elías ante Acab para hacerle saber de una sequía que duraría hasta que el profeta mismo decretó su fin como ya lo mencionamos y puesto esto ya sabemos que duró algunos años para que Elías volviera a mostrarse ante el rey, y cuando lo hizo, fue para decirle que reuniera al pueblo en conjunto con los sacerdotes de Baal en el monte Carmelo.

La biblia en 1 Reyes 17:1 , nos habla de: Elías y la sequía:

17.-  Elías era un profeta de la aldea de Tisbé, que está en Galaad. Fue y le dijo al rey Acab: «Vengo de la presencia del SEÑOR viviente, el Dios de Israel. Por su poder, te aseguro que ni lluvia ni rocío caerán en los próximos años, hasta que yo dé la orden».

2: Entonces el señor le dijo a Elías: 3: «Vete de este lugar, hacia el oriente y escóndete cerca del arroyo de Querit, que está al otro lado del Jordán. 4: Podrás beber agua del arroyo, y he mandado a los cuervos que te lleven comida». 5: Elías hizo lo que el SEÑOR le dijo y fue a vivir cerca del arroyo Querit, al oriente del río Jordán. 6: Cada día los cuervos le llevaban carne y pan, tanto por la mañana como al atardecer, y bebía agua del arroyo.7: Como no había lluvia, después de un tiempo se secó el arroyo. 8 Entonces el SEÑOR le dijo a Elías:

9: «Vete a Sarepta en Sidón y vive ahí. En aquel lugar vive una viuda a quien yo le he ordenado que te dé comida».10: Así que Elías se fue a Sarepta y al entrar por la puerta de la aldea, vio a una viuda que estaba juntando leña para el fuego. Elías le dijo:—¿Puede traerme un poco de agua para beber?11: Mientras ella iba a buscar el agua, Elías añadió:—Y un pedazo de pan, por favor.

12: La mujer le contestó:—Te aseguro ante el SEÑOR tu Dios que no tengo pan. Sólo tengo un poco de harina en el recipiente y me queda sólo un poco de aceite de oliva en la jarra. Hoy vine a juntar dos leños para hornear en casa la última comida que me queda. Mi hijo y yo la íbamos a comer para luego dejarnos morir de hambre.

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13: Elías le dijo a la mujer: —No te preocupes, ve y haz la comida que dijiste, pero primero hazme un panecito de la harina que tienes y tráemelo. Después cocina para ti y tu hijo. 14: El SEÑOR, Dios de Israel, dice: “Aquel recipiente de harina nunca se terminará ni se agotará el aceite y así continuará hasta que el SEÑOR mande lluvia a la tierra”.15: Entonces la mujer hizo lo que Elías le había dicho y tanto él como la mujer y su hijo tuvieron suficiente comida por mucho tiempo.

16: El recipiente de harina y la jarra de aceite nunca quedaron vacíos, tal como el SEÑOR dijo por medio de Elías. 17: Después de un tiempo, el hijo de la viuda, que era la dueña de la casa, se enfermó y estaba tan mal que apenas respiraba. 18: La mujer entonces le dijo a Elías:—Tú eres un hombre de Dios. ¿Me puedes ayudar? ¿O viniste aquí sólo para recordarme mis pecados y matar a mi hijo?19: Elías le dijo:—Dame a tu hijo. Elías lo llevó al cuarto de arriba donde él se alojaba y lo acostó sobre su cama.

20: Luego Elías suplicó al SEÑOR en voz alta: «SEÑOR mi Dios. Esta mujer me está dando hospedaje. ¿Le vas a romper el corazón? ¿Vas a matar a su hijo en recompensa?» 21: Entonces Elías se tendió tres veces sobre el niño suplicando al SEÑOR en voz alta: «SEÑOR mi Dios, permite que este niño viva de nuevo». 22: El SEÑOR respondió a la oración de Elías y el niño comenzó a respirar de nuevo. ¡Estaba vivo!

23: Elías lo levantó y lo bajó del cuarto a la casa de la mujer y se lo entregó. Le dijo:—Mira, tu hijo está vivo. 24: La mujer contestó:—Ahora sé que de verdad eres un hombre de Dios y sé que el señor verdaderamente habla por medio de ti.

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Cae la lluvia

Según el libro de las crónicas de los Reyes de Israel,  1 Reyes 18:  Elías ora por la lluvia, nos cuenta cada detalle y como Elías con paciencia espera y acata a las órdenes que el señor les envía:

41: Entonces Elías le dijo al rey Acab: —Ahora, come y bebe, porque viene una lluvia fuerte. 42: Entonces el rey Acab fue a comer. Al mismo tiempo, Elías subió al monte Carmelo. En la cima de la montaña Elías se agachó y puso su cabeza entre las rodillas 43: y le dijo a su siervo: —Mira hacia el mar. El siervo se acercó hasta donde podía ver el mar, pero respondió:—¡No veo nada! Elías le dijo que fuera de nuevo, y así lo hizo por siete veces.

44: Al volver por la séptima vez, el siervo le dijo a Elías:—Veo una nube pequeña, del tamaño del puño de un hombre. Viene del mar. Elías le dijo al siervo: —Ve y dile al rey Acab que prepare su carruaje para ir a casa. Si él no sale ahora, la lluvia lo va a detener.

45: Pasó el tiempo, el cielo se oscureció con las nubes, soplaba el viento y comenzó una lluvia fuerte. Entonces Elías le gritó:—Corre y dile a Acab: “Sube a su carruaje y regresa a tu casa. ¡Si no te apuras, la lluvia los detendrá!”. Y Acab partió enseguida hacia Jezreel. 46: Entonces el señor le dio poder a Elías y este se ajustó la ropa para correr, y corrió tanto que llegó a Jezreel antes que Acab.

Profeta Elías y su segunda misión

Elías empieza a correr bajo la lluvia mientras el cielo se va tornando de negro. Aún si le quedaba una buena distancia para llegar a Jezreel. Y aunque podemos decir que Elías estaba bastante mayor, avanzó muy rápido, fue “la misma mano de Jehová” sobre él, La que le dio fuerza e inducía su cuerpo. Es tanto así que se dice que  Hasta ha dejado atrás a los caballos que tiran del carruaje del rey Acab. Pero  en realidad la maldad de la reina Jezabel no poseía límites y al darse cuenta que su culto de Baal ya no existía pronuncia unas palabras que causa susto en Elías:

La biblia dice en 1 Reyes 19: Elías huye a Sinaí y El Señor le habla a Elías:

19 Cuando Acab llegó a su casa, le contó a Jezabel todo lo que Elías había hecho, incluso la manera en que había matado a todos los profetas de Baal. 2: Entonces Jezabel le mandó este mensaje a Elías: «Que los dioses me hieran e incluso me maten si mañana a esta hora yo no te he matado, así como tú los mataste a ellos». 3: Elías tuvo miedo y huyó para salvar su vida. Se fue a Beerseba, una ciudad de Judá, y dejó allí a su sirviente.

4: Luego siguió solo todo el día hasta llegar al desierto. Se sentó bajo un solitario árbol de retama y pidió morirse: «Basta ya, Señor; quítame la vida, porque no soy mejor que mis antepasados que ya murieron».5: Entonces se acostó y durmió debajo del árbol. Mientras dormía, un ángel lo tocó y le dijo: «¡Levántate y come!». 6: Elías miró a su alrededor, y cerca de su cabeza había un poco de pan horneado sobre piedras calientes y un jarro de agua. Así que comió y bebió, y volvió a acostarse.

7: Entonces el ángel del Señor regresó, lo tocó y le dijo: «Levántate y come un poco más, de lo contrario, el viaje que tienes por delante será demasiado para ti».8: Entonces se levantó, comió y bebió, y la comida le dio fuerza suficiente para viajar durante cuarenta días y cuarenta noches hasta llegar al monte Sinaí, la montaña de Dios. 9: Allí llegó a una cueva, donde pasó la noche.

Entonces el Señor le dijo a Elías:

Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías?10: El respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida.

11: Él le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto.12: Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y delicado.

13: Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y se puso a la puerta de la cueva. Y he aquí vino a él una voz, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías? 14: El respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida. 15: Y le dijo Jehová: Ve, vuélvete por tu camino, por el desierto de Damasco; y llegarás, y ungirás a Hazael por rey de Siria.

16: A Jehú hijo de Nimsi ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, ungirás para que sea profeta en tu lugar. 17: Y el que escapare de la espada de Hazael, Jehú lo matará; y el que escapare de la espada de Jehú, Eliseo lo matará. 18: Y yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron.

Elías esperaba que las cosas mejoraran

Anteriormente dijimos que en la biblia se refiere a Elías como un hombre de sentimientos semejantes a los nuestros, entonces es perfectamente entendible que este se hiciera ilusiones cuando todo al parecer ir bien es algo normal para todos. . Sin duda, tiene mucho en lo que pensar, pues acaba de vivir sucesos excepcionales. Ha presenciado una gran victoria para la adoración pura y para el Dios verdadero. Mientras recorre bajo la intensa lluvia los 30 kilómetros (19 millas) que lo separan de Jezreel, seguramente se ilusionó pensando que Acab tendrá que cambiar.

Realmente Cuando toda va bien comenzamos a pensar que las cosas seguirán mejorando, e incluso que nuestros peores problemas por fin se acabarán. La verdad no veo nada extraño que Elías se hubiera sentido así, fueron tanto sus sufrimientos  y esto los llevaron tan lejos, que en unas pocas horas después sentido  tanto miedo y desánimo que deseará morir.

 El profeta Elías no fue ni es el único hombre de fe que  ha cedido antes el  temor.

Jehová utiliza el asombroso para consolar a Elías

Razonemos un poco, el miedo lo había paralizado a Elías recordemos que recibió una terrible amenaza por parte de los reyes justo en el momento que pensó que todo lo que el en conjunto con Dios habían realizado, verdaderamente Elías se encontraba desanimado y desconsolado. Únicamente la aparición del Dios todopoderoso le recordó que estaba de su parte Como bien lo señala el relato, Jehová no se halla en ninguna de estas espectaculares fuerzas naturales.

Elías sabe que Jehová no es un dios mitológico de la naturaleza como Baal, a quien sus engañados seguidores conocen como “el jinete de las nubes”, el Dios que trae las lluvias. Jehová es la verdadera Fuente de todas las increíbles fuerzas naturales y es infinitamente superior a todas sus creaciones. De hecho, ni siquiera los cielos físicos pueden contenerlo la biblia nos dice en; 1 Reyes 8:27:

Pero ¿es verdad que Dios morará sobre la tierra? He aquí que los cielos, los cielos de los cielos, no te pueden contener; ¿cuánto menos esta casa que yo he edificado?

Y luego de esto, Elías sintió que ya no había razón para temer a Acab y a Jezabel!

Elías cumple el mandato del señor

En la biblia se escribe en: 1 Reyes 19:19, como Elías cumple con las ordenes de señor aun cuando en algún momento se sintió desanimado, desconsolado y con deseosas ganas de morir.

Llamamiento de Eliseo:

19: Partiendo él de allí, halló a Eliseo hijo de Safat, que araba con doce yuntas delante de sí, y él tenía la última. Y pasando Elías por delante de él, echó sobre él su manto. 20: Entonces dejando él los bueyes, vino corriendo en pos de Elías, y dijo: Te ruego que me dejes besar a mi padre y a mi madre, y luego te seguiré. Y él le dijo: Ve, vuelve; ¿qué te he hecho yo? 21: Y se volvió, y tomó un par de bueyes y los mató, y con el arado de los bueyes coció la carne, y la dio al pueblo para que comiesen. Después se levantó y fue tras Elías, y le servía.

Elías en las tradiciones judía y cristiana

Hay  quien es piensa que en la palabras de Juan el Bautista había muchas cosas del profeta Elías, se dije que reencarnó en él y vino a preparar el camino del hijo de Dios.

Mateo 11:7-15 Malaquías 4:5,  nos dice: He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible.

De hecho en: 2 Reyes 1:8 hace referencia de la misión de juan y la vestimenta que usaba .

‘’Y ellos le respondieron: Un varón que tenía vestido de pelo, y ceñía sus lomos con un cinturón de cuero. Entonces él dijo: Es Elías tisbita’’.

El título o nombre que se le da a Elías en las escrituras también se emplea de diferentes formas, tal como: Elías el Profeta o Precursor: En este ejemplo Elías es un nombre que se da a aquel que es un precursor, como por ejemplo Juan el Bautista, quien ha sido enviado a preparar el camino para Jesús. Restaurador: También se aplica a personas por motivos de las misiones particulares que habrían cumplido, como por ejemplo a Juan el Revelador. Elías, representa  en la tradición judía la espera, en los moradas israelitas durante todas las conmemoraciones de pascua. El Libro de Malaquías prevé que Elías regresará el Día del Juicio.

Al igual que Elías, a veces nos sentimos abatidos antes situaciones de la vida no es de extrañar, que se refleje en nosotros el inmenso poder del Creador por lo que debemos tener fe. Desde luego que sí. Aquel valiente y fiel profeta, que tanto había luchado contra la adoración falsa, puso otra vez manos a la obra. Si nosotros también aceptamos de corazón las palabras inspiradas de Dios, o sea, “el consuelo de las Escrituras”, podremos seguir el ejemplo de fe de Elías.

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Muerte y crucifixión de Jesús

 San Pancracio 

 Oraciones para  un milagro

 

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